Después de verlo, mi expresión se vuelve fría -¿Qué hace él acá? –pregunto con los dientes apretados. -Papá lo llamó para avisarle que estabas viva. Él lo invitó a venir. –Kenneth habla con desprecio en su voz. No puedo evitar mirar a mi papá y este me sonríe como si su idea fue algo brillante. Cierro los puños, aprieto los labios y empiezo ir con saltitos hacia el otro lado de la sala. Ni siquiera le dirijo la palabra. Quiero tenerlo lo más lejos posible. Estoy muy enojada con él. Aunque no niego que sigue causando una gran revolución en mí pecho. -Espera –Habla Bruno- Puedo explicarte todo. -No necesito tus mentiras. Sé lo que pasa. No soy tonta. -Por favor Soraya. Quiero arreglar las cosas Giro sobre mi talón de manera torpe, para poder verlo de frente y hablarle un poco más ca

