Un nuevo día comienza y con él una nueva etapa en mi vida. Decidí ser positiva y ver la vida con otros ojos. Salgo para desayunar y me encuentro con el doc. Me saluda con ternura. Me hace sentir protegida y cuidad. Mientras caminamos le pregunto cuándo puedo sacarme todo esto. Su respuesta me pone feliz. En unos pocos días. Después tengo que hacer rehabilitación y cuidados específicos por los dichosos clavos. -¿Estás bien? -Sí doc. -Te noto algo preocupada. ¿Algo en lo que te pueda ayudar? -¿Cirugía plástica y cambio de identidad? Así me libro de ese molesto pretendiente que tanto quiere mi familia para mí. -Si querés nos podemos casar. Así ya nadie te obligaría a algo que no querés. También puedo cuidarte. Podemos divorciarnos después de un tiempo prudente para que puedas hacer lo

