Lorenzo Rodeamos toda la maldita casa, y hasta no estar seguros que lo íbamos a tomar desprevenidos, no entramos, esperamos aproximadamente una hora, la misma que se me estaba convirtiendo en una eternidad. —Zanin, creo que es hora de entrar, si seguimos aquí no vamos a poder rescatar a tu bella princesita. Asentí, era ahora o nunca, tome mi arma y ordene a varios hombres entrar al mismo tiempo, pero para mí desgracia, la casa estaba completamente desocupada. "Maldición" dije golpeando todo lo que se me atravesaba en mi camino. —¡Espera Zanin!, no todo está perdido. —Alce una ceja, no entendía qué quería decir exactamente Pablo De Santis. —Es mejor que hables sin rodeos, ahora no estoy de buen humor —respondí. —Está bien, uno de mis hombres acaban de capturar a Eva Jones, la misma

