Flor Las palabras de Álvaro fueron como una bomba que retumbaba en mis oídos, y como no, si hubiese preferido no saber a qué se dedicaban y mucho menos saber que debía alejarme de Lorenzo de una buena vez. Era mejor, al menos así me lo recalcó las palabras de Álvaro, y creo que va ser mejor, no sé cómo, pero tan pronto escuché todo lo que Álvaro tenía que decirme, decidí salir como alma que lleva el diablo. Llegué al hospital, donde mi madre afortunadamente ya estaba en una habitación, la felicidad me inundó y más saber que podía llevármela hoy mismo a casa. Afortunadamente Álvaro no vino, no tenía ganas de verlo y menos después de lo que me dijo, en cuanto a mi madre, tan pronto esté fuera de peligro debo hablar y muy serio con ella. Los dichosos tres días pasaron y el día de la bod

