El lugar olía a perro mojado, apestaba. La zona estaba oscura y una sensación de desconfianza la invadió. Caminó y se tropezó con algo que hizo que cayera en un conteiner que generaba aquél asqueroso olor. Salió toda pegajosa, pero la ayudaba, ya que ocultaba su aroma. Siguió caminando y en eso pasa un grupo de ojos rojos, Scar se esconde detrás de unas pilas de cemento. Decidió prestar atención a la conversación, aunque se le hizo algo complicado. — Te juro, detesto trabajar con perros.— Dijo una voz varonil. — Esa perrita debe ser importante para Emmanuel y Alison, pero piénsalo. Será hasta que aparezca, la capturamos, se la mandamos a Tony y todo arreglado. No es complicada la vaina.— Se detuvieron en seco y Scar suplicó que no se acercarán a dónde estaba ella. —¿Qué creés que har

