Scar abrió los ojos y encontró a Jason dormido. Besó su rostro por todos lados en forma de caricias, aunque él no se dió ni por aludido. Se levantó con frío y sus pezones se pusieron erectos, caminó hasta el placar y se puso un jean oscuro, una remera larga gris que dejaba su hombro derecho al descubierto y unas botas marrones que le llegaban un poco más arriba de los tobillos. Se lavó y se peinó, hizo una coleta con su cabello, al salir se preparó un café y se sentó en el sofá con las rodillas cerca del rostro. Hacía frío y todavía la calefacción no estaba puesta. Se quedó pensando en el plan, pero unas caricias la quitaron de su estado. Jason se sentó a su lado con una taza de café en la mano derecha. —Tu estás calentito.— Se pegó más a él y el Alfa sonrió. La rodeó con su brazo i

