CAPÍTULO 46Esa mañana, Carreras me había azuzado con el caso Canals. Y razón no le faltaba. La investigación se hallaba en un delicado punto muerto y mi jefe estaba recibiendo presiones para cerrar el caso de la manera que fuera. Los resultados de la autopsia no habían sido concluyentes en ningún momento, y el trabajo de la Científica tampoco había aportado datos esclarecedores. Por la parte que me tocaba, las pesquisas que había llevado a cabo hasta entonces no estaban siendo de demasiada ayuda. Además de entrevistar a todos los empleados del club, habíamos hecho lo propio con todas las personas a las que Canals obsequió con la visita a sus dependencias personales: una exmodelo que había saltado a la fama años atrás a raíz de su aparición en la portada de una conocida revista americana de

