(47) Sabía que al estar al cuidado de Demian, su madre y el doctor Maxwell, no tendría mucho que hacer. Tenía que estar en cama todo el tiempo, siendo cuidada con extrema cautela. Solo tenía permitido levantarme para ir al baño, mientras que Laura me traía el desayuno, comida y cena, siempre en una charola de plata, la elegancia siempre es primero. Sabía que el castigo por haber arriesgado la vida de mi bebé, era hacerle caso omiso a Demian. Como odiaba que él tuviera la razón, era como un mal sabor que inundaba mi boca, pero sabía que esta vez lo tenía que hacer. Demian por su parte, tenía que actuar como el gran Demian Volkova, el empresario. Él tenía que encargarse de la empresa, así que pasaba la mayor parte del tiempo allí. Y cuando llegaba a la casa, se recostaba a un lado mío mi

