Capitulo 31 (parte 3)

1186 Palabras
– ¡Estás embarazada!, grito emocionado – ¡Tendrás un hermanito Abigail!, Cargo a su hija feliz por la sospecha de un nuevo m*****o en la familia – Tengo que hacerme una prueba Martin aún no es seguro. – Yo sé que sí, ya siento en mi pecho que me harás padre, ¡Seré padre nuevamente padrino!. La abrazó – Quiero tres hijos. Susurro en su oído. – Dos niñas y, ¡Me imagino que quieres un niño!, Comento el señor Abel – No es lo que quisiera, respondió triste – No te pongas así mi amor, algún día estarás con las dos niñas, compartirás muchas cosas, ¡ya lo verás!, Dijo conociendo que aún pasando el tiempo siempre tenía presente a su pequeña... El embarazo fue confirmado, Helena, Martin, su abuela, su padrino, Julián, Ingrid y Abigail, celebraban la nueva espera pero no sería la única, Ingrid también tenía algo que contar En la reunión felicitaban a la pareja... – ¡Yo también debería de ser felicitada!, comento Ingrid, los presentes la miraron sorprendidos – ¿Acaso tú, también, dijo Martin algo dudoso, ella asintio – ¡Compadre!, ¡Serás padre también! Julián estaba en estado de shock, no podía creerlo, también era felicitado, Helena gritaba emocionada pues su amiga también estaba embarazada. – ¿Ingrid?, ven acá. La abrazo Julián – ¿Porque no me lo habías dicho amor? – Estaba asustada, pensé que me rechazarias – No, jamás haría algo así, ¿Que clase de hombres crees que soy? – Perdón, estaba muy asustada. – Estoy muy sorprendido, pero me haces feliz con esta noticia, te amo princesa. – Felicidades, dijo el señor Abel – Cenemos y celebremos!... Daniel y su esposa tomaban asiento en el comedor. Los cuatro cenaban juntos en algunas ocasiones, la tensión entre Isabel y Adolfo era notable habían discutido, Daniel y su mujer se mostraba algo indiferentes, no querían cometer alguna imprudencia. – ¡Será ahora que no te gusta como te como!, Expreso dejando a todos en la mesa sorprendidos – ¡Adolfo!, eres un grosero, como puedes decir eso frente a ellos. Dijo Isabel molesta – Tú empezaste, ahora no te quejes. Isabel se levantó llena de ira del comedor, la tomo fuerte de la mano – Siéntate Isabel, no lo volveré a repetir, sacudió la mano y tomo asiento – Eres un animal, Susurró en voz baja – Antes de que reapareciera tu Martin no decías eso cuando te cogía, respondió en voz baja – Te gustaba el sexo salvaje. ¿No?. Ella lo miro llena de ira, después de todo no hubo más que cenar juntos... Hubo uno de esos días dónde Adolfo espiaba a Ana..., Sintió su corazón abrumado, al verla girar sonriendo, acariciando su pequeña panza de embarazada... Sus manos temblaban de ira, sus puños deseaban tener a Eliécer al frente de el partirle la cara en pedazos... Meses después ... Helena parió a una hermosa niña... Ana siguió al mes siguiente con una varón, Eliécer no la dejo ni un momento hasta estar en la sala de parto... El mismo mes pero días después Ingrid estaba por dar a luz, Julián por insistencia de ella y el alboroto de su mujer por los dolores fue obligado a estar con ella en la sala de parto ya que ella no lo soltaba y gritaba que se quedara.Ver tanta sangre lo hacía sentir mal, y ver cómo nacía su primogénito no pudo mas y se desmayó dejando al médico y a las enfermeras sorprendidos por el repentino desplome. – ¡Quien lo diría! Tan grande y cobarde, comento una de las enfermeras, sus comentario fue gracioso no era común que los padres asistieran a la sala de parto... Los bebés crecían al igual que las gemelas quienes a este tiempo cumplieron 3 años de edad. su cabello había crecido un poco, Sofía con reflejos rubios y Abigail castaña. Sofía era tierna, amorosa, jugaba todo el tiempo con los hijos de Daniel, mientras Leonel era un poco agresivo y le pegaba, Erick su hermano menor era un niño cariñoso y la consolaba, no le gustaba ver a la niña llorar, a sus ojos era delicada, su madre le inculcaba como cuidar y tratar a las niñas ya que por el lado de Leonel su padre era quien decía cosas como " Él hombre es quien manda a la mujer y ellas deben hacer lo que uno diga" consejos que Leonel tenía siempre presente algo machista para el gusto de su madre. A Sofía le gustaba jugar más con Erick pero la cercanía de ellos hacia que Leonel sintiera celos y rabia, por tal, buscaba algun motivo para pegarle a la niña y pelear con su hermano.Leonel en ese entonces tenia la edad de 5 años, Erick estaba por cumplir los 4 años, a Sofía le estaban celebrando su tercer año al igual que Abigail. Fiestas diferentes, mientras a Sofía le celebraban a lo grande.Abigail lo celebraba con su familia y algunos vecinos, compartían con una pequeña decoración muy bonita, muchos dulces y un pastel. Por otra parte la fiesta de Sofía había un payaso animaba a los niños y a los padres, aunque estaba rodeada de amor, aún no conocía lo que pasaba a su alrededor, las discusiones entre Isabel y Adolfo eran frecuentes, pero algo hacían bien, no peleaban ni discutían frente a la pequeña. A diferencia de la pareja que compartía hogar con ellos, a Daniel no le importaba golpear a su esposa frente a sus dos hijos, Leonel se rebeldisaba pero no decía nada por los consejos que recibía a diario de su padre, a diferencia de Erick, él se interponia ante las peleas de sus padres y le gritaba a su padre que no le pegará más a su madre, actos que lamentaba esta mujer por la crianza que estaban recibiendo sus hijos... Abigail crecía con el amor de Helena, ahora que tenía una hija su amor era dividido para las dos, todo por igual, pero así como crecía la niña hermosa crecían sus travesuras que cada día ponían en aprietos a su padre. Cómo era su costumbre Martin en algunas ocasiones la llevaba al mercado, la sentaba en una silla mientras que él y sus compañeros descargaban los camiones... – ¿Martin?, es gracioso lo que te voy a decir, pero tu hija abrió uno de los costales y se baño en harina, dijo entre risas uno de sus compañeros. – ¿Qué?, ¡Pero qué dices!, ¡Se baño!, Dijo alarmado y sorprendido... sus ojos se abrieron como platos al ver a su hija blanca jugando no solo con la harina si no con una muñeca que tenía, aparte de que ese costal sería descontado de su salario esa sería la última vez que la llevaría con él a su puesto de trabajo, no era la primera vez que hacía daño. Para sus compañeros era gracioso ver a la niña blanca, no solo eso, les causaba risa ver a Martin limpiarla, no lo dejaron sólo con el desastre lo ayudaron a limpiar antes de que llegara el jefe...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR