No sabía que estaba dispuesta hacerlo hasta que su mano sostuvo la mía mientras caminaba en dirección a la suite que había reservado. Todo en la vida era cuestión mental, te aclaras de alguna manera o continuas con la confusión que tal vez nunca nos abandone. Un moderno hotel con una ambiente elegante pero situado a las afueras de la ciudad, un lugar bastante discreto. Estoy a punto de entregarme a mi ex jefe que tanto me transmite y no solo eso, sino que dejó de ser la Natalia que muchos conocen para ser otra diferente. —¿No puedes más o qué?—dice al ver lo excitada que estaba y sin quitarme la ropa. Sonreí. —Dime ¿estás dispuesta a obedecer todas y cada una de mis órdenes?—preguntó cerca de mi oído mientras presionaba mi cuerpo contra la pared. La boca se me seco de lo excitada qu

