Narra Mateo Cuando el organismo comienza a experimentar la ira, el ritmo cardiaco empieza a acelerarse y entonces lo ves todo n***o no puedes oír con claridad ni siquiera pensar. —Lo intento otra vez, te lastimo — grité caminando de un lado a otro mientras ella intentaba calmarme. —Lo voy a matar. —Por favor mi vida, no caigas en su juego— dice ella. —No puedo permitir que se acerque a ti, no quiero que esté cerca de ti— sigo gritando. —Hijo, cálmate. —Te entiendo y te prometo que la próxima vez que este se acerque a mí lo denunciaré. —¿En serio?, ¿debo esperar a que haya una segunda vez? Natalia no contesta, y eso es porque sabe que tengo razón, no voy a permitir que este se acerque a mi esposa y menos a esperar que la lastime para poder denunciarlo. —No vayas, Mateo— ella me sig

