A la mañana siguiente, al abrir los ojos, Sonia vio a Silvia frente a su cama y se asustó. -¡Ah, Silvia! - Silvia la acarició de las mejillas y sonrió dulcemente -¿Por qué me tienes miedo? - Sonia estaba realmente asustada. Fingió ser cobarde y se retiró susurrando -Silvia, me has asustado - Silvia tomó una caja y se la entregó -Hay una fiesta esta noche, ¿vas conmigo? Aquí tienes un vestido nuevo, ¿te gusta? - Sonia abrió la caja y vio un vestido de color blanco. Sonrió y dijo -Sí - -Buena hermana mía, te mandaré llevar allí a un chofer -Silvia la tocó en las mejillas y salió sonriendo. -Muy bien - Tan pronto como ella se fue, Sonia sacó el vestido de la caja para observarlo bien. No se sorprendió cuando vio que no tenía enagua. Como se sabía, la tontita nunca usaba pantalones den

