Otro asistente levantó una tabla de dibujo y preguntó -Señor, ¿se parece a la chica? - -Sus cejas son menos gruesas. Tiene ojos más brillantes y labios mucho más rojas -Cubriéndose la cabeza para aliviar el dolor que le daba, Rafael siguió -Tiene el pelo muy largo y de color n***o. Su cara debe ser más pequeña que esta - El asistente no pudo evitar preguntar -Señor, ¿estás describiendo una muñeca? - -¡Vaya! Estoy describiendo a una persona real, ¡es así! - El asistente se calló. -¡Rápido, encuéntramela! -Rafael rugió, pero eso solo hizo que le dolió aún más la cabeza. De modo que solo pudo cubrírsela y siguió en voz baja -¡Vete! - -Sí, sí, sí - El asistente se acercó a la puerta y preguntó -¿Qué debemos hacer cuando la encontremos? - -Yo le preguntaré -Rafael recogió el espejo y se

