Cuando les oyó llamar de nombre, Silvia tuvo que aparecer con una sonrisa -No se burlen de ella, después de todo, es mi hermana - Esas personas se rieron aún más. Reprimiendo la burla en su mirada y fingiendo ser agraviada y asustada, Sonia se acercó a Silvia y le dijo en voz baja -Hermana - Silvia la llevó a la zona de buffet y le dio un plato -Sírvete lo que te guste - Sonia tomó un pedazo de tarta y se lo comió. Luego, le hizo un mueca a Silvia diciendo -Silvia, es muy rica - Silvia le limpió la boca y siguió -Aquí hay mucho más, ¿tienes sed? Te traigo un vaso de agua - -Está bien, gracias - La última vez ya supo lo astuta que era esa mujer. Si Sonia fuera realmente tonta, se habría caído de nuevo en la trampa de Silvia, pero afortunadamente, ¡ya no lo era! Poco después, Silvia

