Pasar el día con Irma es gratificante, hoy abrió su corazón para contarme un pasado doloroso, en verdad lo valoro. Preparé algo de comer y después llevé a Irma al jardín, hace días que quería plantar unas flores, hice que me ayudara, me aproveché de mi estado para decirle que no podía sola, al final las dos estábamos de rodillas fingiendo ser jardineras. Los autos de Máximo llegaron, no puedo describir la emoción que siento al verlo, en sus manos trae un bello ramo de flores y lo que creo que es una tarta, su aroma inunda mis fosas nasales, quisiera salir corriendo abrazarlo pero con mi enorme vientre no puedo. -Amor ¿qué haces en el suelo?- preguntó Máximo ayudándome a poner de pie, Irma también se levantó.- -Aún no entiendo cómo es que esa mujer me convence de ayudarla.- mencionó Ir

