No me importaba si el gran secreto había salido a la luz, hoy había algo más, la protección de Martina y mis hijos eran mi prioridad. Sé que mi mensaje fue claro, Ernesto sabe que me dirigí a él. Lo que menos temo en este momento son a las bandas criminales, el verdadero enemigo lo tengo muy cerca. -Hugo dime dónde está ese canalla.- -En su casa, como sabrá no tenemos pruebas para inculparlo, al menos no del atentado.- -Lo sé, pero es hora que el país vea el malnacido qué es, saca todo lo que tenemos.- Tome mi celular y llame a mi madre, sé que ahora está con Martina, jamás podrán describir la alegría que siento en escuchar su bella voz, por poco y la pierdo para siempre. Estuve en rato en la casa blanca atendiendo asuntos, después Hugo y yo debíamos visitar alguien. En el hospi

