Sé que Máximo mencionó que se cuidaría, él no se expondría al peligro pero aún así, yo moría de nervios. Gracias al cielo Irma está aquí, ella se convirtió en una gran amiga. -Señora ha llegado Marcos.- mencionó Ana, Máximo pidió que siguiera ayudándonos, ella se convirtió en la ama de llaves, ahora manejaría a todo el personal interno. -¿Ya está aquí?- mencioné con alegría.- -Si, lo he llevado a su habitación.- -Llévame por favor.- pedí Como era de esperarse esta casa es increíblemente grande, hay un espacio para el personal, suficientes habitaciones y lugares de descanso para ellos, Marcos le asignaron su propio lugar. Una vez ingrese me dio alegría verlo, estaba de pie observando la ventana. -¡Marcos!- mencioné -¡Señora!- respondió girando su cuerpo, definitivamente era el.-
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


