Tener mi familia completa en casa me hacía el hombre más feliz del mundo, mi esposa, mis preciosos hijos y mi madre lo eran todo, pero en mi interior había un sin sabor… Ernesto y su sombra me perseguirá por toda la vida, algo que no iba a permitir. Le di un beso a mi esposa y le prometí volver completo, jamás me expondría al peligro, no iba a permitir que Martina sufriera por mi culpa. -Señor, Marcos está llegando a casa, se le adecuó una habitación mientras termina su recuperación.- -¿Su hija?- -Lo visitará periódicamente.- -Bien.- respondí, seguía revisando mi celular, el GPS indicaba que estaba cerca de mi destino.- Una casa prácticamente abandonada en el centro de la ciudad, desde hace unas horas era custodiada, estaba seguro que él se había quedado sin aliados, pasaba sus d

