La noche.
Diana había llegado como siempre del colegio a la casa de Dolores, hacia sus deberes escolares, aunque hoy no había ido a la comisaría por salud.
Y la hora se había ido tan rápido que ya eran de noche y de paso hacia frio, afuera estaba lloviendo.
Aunque Diana se sentía cómoda con Dolores, a veces se sentía vigilada, y triste también, ya cumplió sus deberes escolares.
Ya nadie la golpeaba aunque la veía mal, su vida ya está bien, en aquella noche, vio una sombra en la esquina del cuarto.
Dolores, —¿Te sucede algo?—
Diana, —¡Nada!, Dolores me iré a dormir ya—
Dolores, —Si es mejor vaya, ¡Hasta mañana!—
Diana abraza fuerte a Dolores, y se va a su cuarto, Dolores termina de ordenar apaga todas las luces, aunque parece que alguien la vigila.
Pero al subir las escaleras, mira al pasillo unos ojos rojos, Dolores cierra los ojos y lo abre, vuelve a mirar otra no hay nada.
Camina hacia su cuarto para descansar, y así ir a laborar como policía lo que es ella, a desvestirse siente un aire frío.
Se puso su baby doll para sentirse cómoda, su silueta de diosa hacia que todo babee hasta el mayor de los oficiales el comisario, estaba casado y tenían algo clandestino.
Entonces se acostó a dormir, sintió que alguien estaba en su encima y peor había soñado con aquel el comisario que le tocaba la piel y la penetraban como las veces que lo hacía.
Pero cuando miro su rostro era otro hombre o eso parecía, él la besaba y le dijo: "Me dará a mi hijo, aquel varón que deseen".
Cuando amaneció se levantó Dolores de la cama le dolía mucho el cuerpo hasta la parte baja de su vientre cosa que ella pensó, se sentía rara como si fuera que tuvo intimidad, pero como pensar eso ahora no podría además vivir sola, ahora vive Diana con ella.
Entonces se levantó de la cama para ver a Diana viendo la pared como si fuera que había una persona ahí, parecía una silueta debo estar muy cansada para ver eso, al acercarme más a Diana me mira a los ojos me sonríe después me abraza.
Diana, —Hola espero que haya dormido bien, además ya pude dormir bien yo—(tono como si fuera otra persona)
Dolores, —Diana acaso no has dormido bien—
Diana, —Hola espero que hayas dormido bien, señorita Dolores—
Dolores pensó, que le habrá pasado Diana porque ella no es así, mejor hablo.
Dolores, —Muy bien he dormido, te levantas temprano—
Diana, —Sabes mi madre antes era policía, era una de las mejores siempre ayudaban a la gente, pero después de cambiar comenzó a maltratar a su hija—
—Yo la verdad la amaba tanto aunque jamás me dió amor—
Dolores, —Lo lamento mi niña, si yo fuera tu madre jamás hubiera hecho aquel horrendo acto hacia ti—
Diana, —Entonces algún día vas a cambiar peor en estos días, además todo se va a repetir—
Dolores, —Yo no soy tu madre además seguro tenía tensiones o preocupaciones, no justifico lo que te hizo, los daños que te hizo ella—
Hubo silencio, y Diana solo le sonrió en aquel momento, aunque le dijo.
Diana, —Mejor iré al colegio—(se va feliz)
Dolores, —No te olvides de tu mochila—
Diana, —Verdad, subiré a bajarlo—
Pero no va directo a su cuarto, entra al cuarto de Dolores, de su cómoda saca unos de sus cajones, una pistola Diana sonríe o la cosa que lleva adentro.
(anteriormente) En la noche aún Diana dormía, como siempre todas las noches que vivía desde un mes que ha pasado.
Hasta una sombra la veía dormir, el viento soplaba muy suave, le había tocado el cabello y le susurro.
—"Gracias hija, ya no te necesito, pronto tendré a mi hijo, estos días son los últimos días de tu vida"—
Diana se había levantado asustada, hasta que un vapor n***o entro a su boca, quería gritar y no podía, lloraba hasta que se desmayó.
(tiempo actual) Dolores observaba a Diana subir hacia su cuarto, no se había dado cuenta que le había agarrado su arma además tenía varias.
Y jamás se preocupo de ello, además vivía sola y jamás se imaginaria que alguien podría tomarlo.
Dolores, —Diana ya se te hará tarde—
Diana bajo las escaleras lucía diferente no está ni molesta y nada, Dolores pensaba porque le dijo así, le miraba el vientre.
Diana, —Dolores será una madre muy bella—
Dolores, —Diana que locura hablas, mejor vamos al colegio—
La veo salir a Diana, me siento triste como hoy sería el último día que la veré, mejor no pienso eso ella ya es feliz, nadie la agrede.
Ya es una chica muy linda, demasiado bella para su edad, su piel pálida ya es una piel blanca, sus dientes ya no es amarillo, su cabello ya no está con enredos.
Hasta tiene un dormitorio que le había asignado para ella, aunque me dejó pensado lo que me dijo, la veo entrar al colegio, mientras yo me dirijo a la comisaría.
Diana, —Dolores gracias por tu ayuda, te quiero mucho—(entra al colegio)
Dolores, —Diana, espera un rato—(levanto la voz)
Pero Diana no volteó solo entro en el colegio, Dolores siguió su camino para sus labores de ser policía, cuando iba a entrar escucho una voz que volteo a ver quien le llamaba, estuvo mirado por todos los lados, solo vio una silueta.
En el colegio.
Diana había llegado al salón, las compañeras la miraban con asco y la odiaban tanto, cuando comenzó el recreo, en el salón se quedó Diana sola comiendo un pedazo de carne cruda.
Fedra, Támara y Silvia entraron en el aula, y la miraban.
Tamara, —¡Qué asco!—
Silvia, —Eso es carne—
Fedra, —Diana está jodida—
Diana, —(le mira) Mi madre fue una puta, pero la tuya es una roba de maridos—
Fedra, —¡Maldita!, ahora verás—
Entonces la tres golpeó a Diana hasta verla sangrar, pero Diana no hacia nada, solo se dejaban hasta que se reía.
En su profunda conciencia Diana, estaba parada veía como la golpeaba como su alma no estaría en su cuerpo.
Vio a alguien conocido salir de una luz blanca era su abuela, y también su madre, estaba tranquila, hasta Tomás, una mujer, sus hermanos y padres de Tomás.
También un joven que no lo conocía, camino hacia ella.
Jenny, —Hija perdóname por haberte hecho daño—
Lucero, —Hola hermana—
Tomás, —Hola Diana—
Diana, —Abuela te extraño—
Todos abrazaban a Diana mientras su cuerpo, se levantó del piso donde estaba, fue hacia su mochila tomo el arma y disparo a las compañeras de estudio.
Así cayendo una tras otra al piso las tres, había un charco de sangre, ella se reía hasta que en ese momento, Diana fue jalada, un joven le golpeó la cabeza.
Diana, —Tristan, ¿Qué haces aquí?—(en su sueño)
Tristán, —Estoy muerto, desde que me tiraste del balcón—
Diana, —Yo, pero me dijiste que estás bien—
Tristán, —No era yo, era la oscuridad—
Cuando despertó el cuerpo de Diana tomo una cuerda y lo amarro en el ventilador del techo, y lo coloco en su cuello hasta que Diana recobró su sentido.
Silueta, —"Ya no me sirven, niña"—
Diana, —Has matado todo lo que querías—
Silueta, —Jajaja niña solo eras mi instrumento—
Diana se ahorcó mientras lloraba, y las tres compañeras muertas, los profesores entraron a ver el horrendo acto, así llamaron a la ambulancia y a la policía.
En la comisaría.
Dolores antes de llegar a la comisaría, pensaba en Diana la primera vez que la conoció, fue cuando tenia 6 años aún lloraba por su abuela, y su madre le había encerrado, desde ahí la quiso protegerla siempre.
Aunque sus compañeras (colegas) le habían contado que una mujer maltrataba a su pequeña hija, en unos de los barrios bajos, hasta que la madre de Diana era una ex policía que no podía creer que sea.
Lo bueno es que Diana está conmigo, hasta subió de peso y se ve linda, al entrar le comenzó a dar mareos.
Que raro me siento muy rara me duele el vientre y la parte de abajo, lo más raro es que antes, me había ido al baño en el espejo había notado una marca que desapareció, cosas que me asustaron tanto.