Narra Amelie. Abrí los ojos y la cabeza me dolía. Mire a todos lados y no reconocía el lugar en donde estaba. —¿Luca?—lo intente llamar ya que lo último que recordaba era que estaba con él y Elián. Pero no hubo respuesta. Las manos me comenzaron a templar intente mover mis manos, pero no podía estaban amarradas. . —¡Luca!— hablaré más fuerte y nada. Comencé a jalar las manos, pero estás no se desataron y con cada movimiento mis muñecas se tapaban. La puerta se abrió de golpe y entro Eros. Al verme sonrió amplio. —¿En donde está Luca? —dije y al escucharme se cruzó de brazos. —Digamos que está indispuesto por ahora. —trague saliva y jalé con más fuerza, pero era inútil no podía soltarme. —No importa en donde lo tengas el se va a poder escapar y te va a matar. —Eros soltó una car

