Capitulo 17

1471 Palabras
A lo lejos pudo reconocer su rostro. Lo esperaba en un puente, utilizado para cruzar el lago. Al contemplarla camino más enérgicamente y con seguridad. Sentía que los cristales apuntaban su rostro y cuerpo de tal forma, que no sintió vergüenza de moverse como quería, a ella la radiación la hacía verse de colores, se saludaron. No podían divisar su color de piel, era un encuentro de dos personas de arcoiris. Sus rostros brillaban y sus mandibulas y contornos se acentuaban aún más, así como sus sombras. —¡Llegaste!—dijo Salax. —Si ¿Crees que no vendría? —No tengo idea, pero eso ya no importa. Más vale que aprenda a vivir sin expectativas. Estás preciosa. Se sintió ligeramente halagada. —La radiactividad de este lugar es fenomenal ¿te gusta? —Si, me gusta mucho. Salax saco una dalia roja y se la entrego. Lore olió su aroma fresco, con toques ligeramente mentolados y herbales. — ¿Que te parece?— dijo Salax, como Lore tenía trenzas , se la coloco en el cabello y le quedó fenomenal. No se sintió intimidada. Salax colocaba la flor como si fuese su padre, y ella su niñita. Ella usaba ropa formal, parecía mayor. El estaba vestido como un pastor muy guay. Caminaban rodeando el parque en sus extremos. —¿Puedo decirte algo?— le dijo mirándola fijamente a los ojos— me resultas familiar, parece que te conociera toda la vida. —¿En serio? —Asi es, soy un auténtico extranjero sobre esta tierra pero a ti me parece conocerte toda la vida. —Yo no siento lo mismo— hablaba con intriga, no se sentía incómoda. —Me encantó tu actuación, tienes talento. Pero no es solo eso, podrías dedicarte a varias cosas a la vez. —¿En serio piensas eso? no me siento fantástica. —Debes sufrir del síndrome del impostor. Dudas de tu capacidad aún con las pruebas evidentes de tu talento. Ahora mismo debes pensar que todo lo que has logrado se debe a golpes de la suerte y nada más. — ¡Esto es lo que me a pasado toda la vida! Sonreía. Parece que el la conocía. —Te soy sincero, naciste para ser una amazona. —Hey, no exageres— dijo con gran carisma. Pasearon por los alrededores, sus figuras aparecían a lo lejos unificadas como un solo ser. El la trataba con pureza, quería ver todo y penetrar más allá de las apariencias. Su verdadero ser estaba escondido en millones de manifestaciones comprimidas. En el fondo se ocultaba su verdad. —Todo ser humano es puro por naturaleza ¿Lo crees? — ¿Por que dices eso? ¿ No observas la deplorable caída de la humanidad con todos los horrores de la historia pasada y actual? —Si, eso está en la superficie, en el fondo solo hay perfección. —No lo creo. — Todo depende de lo que sabes, de lo que eres consciente. La gente actúa en base a los datos a la mano. Nadie es intrínsecamente malo. — Me resulta difícil seguirte. — Solo quería que pensaras esto por un momento. Vemos a los demás con las impregnaciones que nosotros mismos llevamos, con las adherencias que se pegan en la psique. Si solo hay bondad en ti no podrías ver fealdad en los otros. —Entonces, soy una pecadora, y estoy llena de fealdad porque no percibo asi a la gente. —¿De verdad? —Si, así es ¿Por qué me trajiste aquí? ¿Deseas que vea la vida con los ojos con los que la ves tú? —Bueno, en ese aspecto mi capacidad es limitada. —¿Por qué estamos aquí? —¿En verdad deseas saberlo? Amo el misterio. —Yo también, pero ahora mismo deseo saberlo... —En este parque se pueden percibir todos los colores posibles de identificar por los sentidos. El color Baker Miller Pink, es el más abundante aquí, se utiliza para reducir el ritmo cardíaco y la respiración . En efecto, desde su encuentro no habían dejado de sentir paz. Hablaba como hablaba consigo mismo, no podría considerársele un arrogante. Siguieron caminando el uno a lado del otro, hacían muy buena pareja. El físico de ambos era envidiable, cuerpos proporcionados y bien definidos. —Ahora lo recuerdo, tu estabas en el bar y fuiste el que chocó contra mi aquel día. —Si ¿no lo recordabas? —Mi mente giraba a otros asuntos— para ella era un acontecimiento más, en cambio Salax tenía memoria fotográfica, nunca olvidaría fechas y horas específicas en las que pasaba algo con Lore, hasta lo anotaba. Estuvieron contemplando el lago cristalino, en el fondo varios peces saltaban y se mecían a gran velocidad. El día empezó a oscurecerse. —¡Mira ese! Es muy lindo ¿verdad? —Si. Ella se sentía fascinada por el pez telescopio y el por el goldfish. De vez en cuando saltaban y brillaban por la radiación generada por los cristales con la luz de la luna. La noche era tibia y perfecta, sentados en un jardín no dejaba de observarla discretamente ¿Eran sus cabellos parte del paisaje? Así lo creyó. No se trataba de una entidad separada de la naturaleza, era la naturaleza misma. De hecho, creyó que ella era una maravilla más generada por el cosmos. —Tu cuerpo es fabuloso. Se sintió un poco incómoda. —Solo miras eso ¿verdad?— dijo como reclamandole su falta de decoro. —Si, el cuerpo humano es fascinante si lo piensas bien, una auténtica máquina que funciona de manera prodigiosa. Todo, desde el aparato sensorial, el sistema nervioso o el sistema linfatico . Un ejemplo de ello es la respiración , funciona de manera automática, no necesitas pensar, el cuerpo de manera inteligente se repara y funciona asi . Las células madre desempeñan una función importante en la regeneración porque pueden convertirse en muchos tipos de células del cuerpo y renovarse millones de veces. —Me gusta tu manera de exponerlo. —Me gusta explicártelo—dijo Salax, empezaba a crearse más confianza. —¿Sabes que deseo? Deseo ver las cosas como las ves por primera vez. Desearía maravillarme más por todo. Así como lo haces tú. —Yo no tengo que hacer nada, simplemente soy así. —Si, que afortunado, en cambio yo no siento esa pasión. —Descuida, solo necesitas cambiarte internamente, si te entrenas será parte de tu naturaleza. De hecho, es parte de tu naturaleza, solo que no lo recuerdas. —¿Como recordarlo? Se escuchó el llorar de un pequeño niño, su pelota había caído al lago. Salax no sintió responsabilidad, no sabía que hacer y nunca quiso sorprender a Lore. Sintió compasión por el niño, la pelota estaba muy cerca del centro del lago y nadie la podía alcanzar. Lore lo consoló. Le dijo: —Tranquilo pequeño, no llores. Cómo estaba oscuro, Salax se excuso y se aparto de ambos, dijo que iría por ayuda. Salax se teletransporto en medio del lago y recogió la pelota, se mojo ligeramente los pies. Su figura oscura se vio en todos los cristales y muchas personas se llenaron de temor, incluida Lore, pensaba que se trataba de un fantasma. Al ver que su pelota estaba desaparecida, el niño comenzó a patalear. Salax apareció con la pelota en sus manos y se la entrego al niño, que muy regocijado volvió contento con sus padres. —¿Como lo hiciste? —No es nada, el lago tiene un sistema de escape, pedí a los guardias de seguridad que la abrieran, con el fin de atraparla. —¿Se puede hacer eso?— dijo Lore con aire escéptico, su lógica le dictaba todo lo contrario, ya que el lago no tenía nada, era muy primitivo. —Bueno, creo que ya es tarde ¿vamos? Lore aún sentía conmoción, pero no exteriorizó sus emociones, no creía demasiado en esas cosas, aquel día era inexplicable. Salax le compro un helado, a esas horas la temperatura aún era muy alta, el no se compro nada para si. Ya que no paraba de mirarla en el camino, ella le compartió su helado. Mientras continuaban el viaje empezaron a mezclar sus salivas en el helado, nadie sentía asco del acto. La impresión a los componentes químicos de los alimentos está mas relacionado por el olfato que por el sentido gustativo. —¿Aún te gusta su sabor? — pregunto Salax. —Si, de hecho, ahora me gusta más— dijo sonriendo. —Parece que la saliva le da un toque especial (risas). La llevo a su casa , se sentía afortunado de tenerla a su lado. Ella, por su parte, sintió que los paseos con Salax eran una experiencia única, jamás lo había vivido así.
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