Luego de tener que curarme de esa arpía; simplemente me quedo en mi habitación, realmente no puedo hacer mucho. En realidad, no se que hacer. A pesar de todo, sufrí tanto por el; no quiero volver a eso. Voy directo a su habitación, los hombres me saludan para dejarme pasar. Se encuentra sin camisa y mirando hacia la ventana al verme sonríe pero solo me quedo en mi lugar. Zona de seguridad — Me iré, he faltado dos días al trabajo; no quiero perderlo — Su rostro cambia, se torna oscuro y deja de mirarme. — No te ibas a quedar ya lo sabia — Demanda como si le doliera. — No me voy a quedar aquí como una prisionera, no mas — Digo con obviedad. — Si pasas esa puerta, no serás bienvenida. — ¿Quieres que me quede aquí?, que sea como una prisionera y tener con quien coger cada jodida noc

