Ir de camino seguramente al lugar que será para ti una prisión, es duro; mas duro saber que deberás afrontar cada día, cada momento. — La guarida sigue intacta — Robert menciona como si fuera un halago, solo asiento y Samuel me sostiene la mano. En este momento seguro Blackwell estará brindando de una pata porque consiguió lo que quería. Puedo ver la mansión y solo suspiro con tanta paciencia. Algunos hombres me saludan con respeto, yo solo miro hacia delante y ir hacia la entrada, pero sale Blackwell en sillas de ruedas y su actitud de perro dominante haciendo que lo odie. — Llevaran a Roberts a su recamara, es la del final del pasillo — Ni siquiera me mira, volteo mi mirada y entro a la casa como si no me importara. Pensado que solo tendría eso hasta los momentos, el pequeño va dir

