El sudor en su frente se lo secaba con total calma, el sonido de aquel monitor de signos vitales sonaba en el fondo de aquella demasiado iluminada habitación, las enfermeras inexpertas se mostraban quizás demasiado nerviosas, los médicos observaban con gran detenimiento aquella incisión hecha por la joven médica, la respiración pasmosa del paciente se notaba en el lento vaivén de su pecho, era un cirugía, una bala había atravesado aquel pecho y tenían que retirarse las esquirlas, la hemorragia interna se había detenido, ahora solo dependía de su joven paciente el sobrevivir, había perdido mucha sangre, por supuesto, pero aun así, Jaqueline creía que el chico de no mas de doce años tenia posibilidades de sobrevivir, lo habían dejado en el hospital donde trabajaba, sus familiares esperaban p

