Las noticias matutinas no eran alentadoras, mucho menos eran buenas, de nuevo, la violencia en la ciudad se había disparado, Palermo una vez más se sumergía en el caos, las autoridades no podían o no querían hacer nada, personas inocentes estaban muriendo en los enfrentamientos que de nueva cuenta se habían desatado entre Figlio y la Spina, Alice desayunaba mientras miraba aquella noticia sobre una violenta balacera que se había desatado en la carretera que llevaba a la playa, mas de una decena de familias habían quedado en medio del fuego cruzado, y, por supuesto, habían cobrado victimas mortales, la hermosa artista se lamentaba aquellas situaciones, no lograba comprender como es que aquellos mafioso eran capaces de cometer tales atrocidades, ninguno de los pobres que habían muerto lo hab

