“Recuerda que seré justo lo que tú quieras que sea.” ¿Que se suponía que significaba eso? ¿Qué quería yo que fuera él y Alex qué estaba dispuesto a ser? ¡Lo quería! ¡Lo necesitaba! ¡Y lo seguía queriendo! Pero… trabajar juntos, salir, tener una relación, no eran cosas que pudieran unirse y de hacerlo solo eran un desastre. Sin embargo, mis pies se habían movido hasta su puerta y aquí estaba yo, mirando hacia dentro, a la espera de que él me notara. Pues sabía que mi respuesta no fue la que yo quería darle o la que él esperaba. ¿Qué era lo que yo quería? - ¡Alex! - abrí con ímpetu y corrí a él, estaba sentado en la silla y yo lo abracé, sin darle tiempo a que se pusiera de pie o que reaccionara a mi presencia. - ¡Quiero que seas Alex! Por favor. - rodee su cuello, aferrándome a él, s

