—Y por último aquí es donde estaba viendo clases. Tienen suerte que ya se terminó esta materia, porque de lo contrario no los hubiese dejado entrar — Guía Thomas, dejando entrar a Sam, Laura y Santiago a su aula de clases. Santiago grababa todo para mostrárselo a Mik más tarde, mientras Laura solo se limitaba a observar el montón de chicos guapos que había en ese instituto, y unos cuantos en aquel enorme salón donde estudiaba de Thomas, entre tanto Sam se sentía más que alegre, por saber que su hijo estaba aprendiendo un arte nuevo, y además parecía a gusto en ese nuevo entorno elegante. —Papá, enanos, ahí está Jacob. Lo voy a llamar para que venga a saludarlos… — Explica Thomas, observando como el rubio ya estaba recogiendo sus cosas para salir del aula. — ¡JACOB! — Grita

