—Thomas Hudson, por favor preséntese en la oficina del director —Llama una mujer que trabajaba en la dirección, la cual se había tomado la molestia de ir a buscar al joven personalmente a su salón de clases. Jacob que estaba en el asiento trasero, alzó ambas cejas preguntándose para que su padre requería la presencia de Thomas en su oficina, mientras que el resto de sus compañeros, comenzaron a murmurar sobre el llamado del moreno que, tranquilamente se levantó para ir al lugar donde le solicitaban. En el pasillo se encontró con los gemelos, que al parecer también habían sido citados, Isaías cuando vio a Thomas, se acercó para cuchichearle algo. —Estamos jodidos — Le susurró al moreno. — Seguramente el viejo descubrió nuestro negocio de las peleas. Estaremos encerrados aquí

