Elías observó inmediatamente, a los tres adolescentes que traía su hermano William. Se trataban de dos niñas hermosas, y un chico que superaba en estatura a las jovencitas. Elías no tuvo que ser muy inteligente, para darse cuenta que ese chico era el hijo de Sam, ya que el parecido entre padre e hijo, era indiscutible. Nick que se encontraba presente, recibió una llamada importante de su empresa, y aunque no deseaba irse, tuvo que pedirles disculpas a todos, alegando que debía ausentarse. —Elías, me ha alegrado mucho verte, pero debo irme… — Dice Nick, algo cabizbajo, porque realmente no podía posponer esa emergencia que se presentó. Elías que nunca había sentido un apego real hacia su hermano mayor, hizo una mueca en su rostro, donde dejaba en evidencia, lo poco que le intere

