En el comedor, Thomas y los gemelos se sentaron en la mesa, que le habían ganado a los de cuarto año, los tres desayunaban tranquilamente, hasta que apareció Jessica. El polvo de Thomas, la cual había estado algo ausente en los últimos días. —¡Thomas! — Exclama Jessica, yendo con dos amigas más, hasta la mesa donde se encontraban los chicos. Los gemelos casi de manera instantánea, se voltearon para ver a las tres chicas que se dirigían hasta su “territorio”, mientras que Thomas le sonreía a Jessica, pensando que debía cogérsela entre hoy y mañana, ya había tardado demasiado. —Hola, buenos días ¿Me puedo sentar en tus piernas, Thomas? —Pregunta Jessica viendo como Thomas asentía con su cabeza, y los gemelos miraban la escena atentamente. La joven se sentó en las piernas

