Capítulo 1
-Mierda. – Desperté con un fuerte dolor de cabeza, mis oídos pitan y no se dónde chingados estoy. Al parecer estoy en la cajuela de una camioneta, amarrada de pies a cabeza y no soy la única que está aquí, hay otras personas que también están amarradas de pies a cabeza. La camioneta está en movimiento y creo que soy la única despierta.
-Cuando decía que quería que me amarraran no era a esto a lo que me refería. -Dice la chica que está enfrente mío.
- ¿Qué?
-O sea, yo a lo que me refería era que me amarraran a la ca-
-Vale, vale, ya entendí...
- ¿Cómo te llamas?
-Eva, ¿Y tú?
-Andrea, un gusto en con-
- ¿Se pueden callar?, estoy intentando dormir. -Escuchamos hablar al chico que estaba a un lado.
- ¿Cómo es posible que intentas dormir sabiendo que lo más probable nos intente dar de comer a los malditos muertos allá afuera? -Enserio, necesito la calma que tiene este chico.
-Bueno, moriré haciendo lo que más amo.
-Oye, Bello Durmiente. ¿Cómo te llamas? -Le pregunta Andrea algo enojada.
-Me llamo Alex, ahora déjenme dormir.
-Na, no tenemos ganas de dejarte dormir. -Le digo en broma.
- Estoy de acuerdo con Eva, no tenemos ganas de dejarte dormir. -Le dice Andrea siguiéndome el juego.
-Yo también estoy de acuerdo con las desconocidas. -Escuchamos la voz de la chica que estaba hasta el fondo. -Aquí huele a chucha.
-Estoy de acuerdo con la colombiana.
- ¿Cómo sabes que es colombiana? -Me pregunta Alex con curiosidad.
-Simple, por su acento. -Le digo a Alex.
-Oigan, yo estoy de acuerdo con el que se llama Alex, dejen dormir. -Escuchamos decir a la chica que estaba a un lado mío.
- ¿¡LORENA!?
-Hola Eva, maldito minion pensé que estabas muerta. -La chica que estaba a un lado mío era mi mejor amiga.
-Yo también pensé que habías muerto sin poder declarártele a tu crush, amore.
-Y seguiré sin declararme, luego pensara que quiero tener hijos con él y casarme, después se enterara de que lo he estado viendo y stalkeando durante mucho tiempo y eso no está bien.
-Bueno... Un "Hola, ¿Cómo estás?" No significaba eso, compañera.
-Tías recuerden que estamos en un puto infierno.
-El españolete tiene un punto. -Le conteste al chico que estaba a un lado de la colombiana.
De repente, la camioneta freno tan brusco que todos chocamos entre todos y también despertó a los demás.
-¡No traes vacas, pendejo! -Gritamos Alex y yo al mismo tiempo.
Vimos a un tipo con gafas de sol... Aunque era ridículo que las trajera ya que era de noche y pues mucha luz que tu digas no hay.
- ¡Bienvenidos futuros soldados zodiacales! -Nos dijo el tipo de lentes.
-No inventes, yo ni aguanto correr de aquí a la esquina y quieres que sea un soldado. - ¿Soldado? Dios tengo la peor resistencia del mundo... Y al parecer mi comentario hizo enojar al señor de lentes ya que me mira como si me fuera a matar en cualquier momento. -Es broma, no sea tan amargado compadre.
-No le haga caso a una niña de 15 años, señor Will. -De repente, aparece un tipo chaparro con lentes.
-Para tu información, tengo 19 años y no es mi culpa estar tan chaparra.
-Mendigo minion.
-No ayudas mucho que digamos Lore-
- ¡Ya cállense! -Nos grita el “Señor Will” -Este es un tema muy importante, Artur por favor… ¡No le digas nada a la señorita Eva!
-S-sí, señor Will.
-Bueno... Ahora les diré porque están aquí, como ya se habrán dado cuenta estamos en un infierno por causa de unas vacunas caducadas, todavía no se sabe a ciencia cierta el por qué causo toda esta transformación por así decirlo. Lo que sí se sabe es que solo te puede infectar un muerto si es de tu mismo tipo de sangre, ¿Qué quiero decir con esto? Que si alguien es A positivo y lo muerde un zombie que es A positivo, este se convierte una o dos horas después, pero si lo muerde un zombie que es A negativa no se convertirá. Casualmente, esta vacuna se aplicó a personas de diferentes tipos de sangre. Hace poco se sospecha que personas tienen en su poder más de 100 vacunas y no tenemos ni idea de lo que planean hacer con ellas. Es nuestra responsabilidad entrenarlos, se les aplicara una vacuna de la cual no les daremos información, pero si se niegan a esto sus familias serán una buena comida para zombie... ¿Aceptan o aceptan soldados?
Éramos unas 12 personas aproximadamente, pero a lo lejos vimos una camioneta más.
-Olvide un pequeño detalle... Cada uno tendrá un contrincante y lucharan hasta morir, el que muera tendrá como castigo la muerte de toda su familia, y pienso que ustedes no quieren eso ¿Verdad?
Todos negamos con la cabeza. No tengo ni la menor idea de cómo me metí en esto... Pero me siento aliviada al saber que mi familia está bien...
La camioneta que habíamos visto a lo lejos ya estaba a un lado nuestro, de ella bajo un señor que estaba vestido como de guardaespaldas.
-Bueno soldados, les presento a Tom- Tom levanta su mano saludándonos. -Él es mi guardaespaldas. Los bajaremos de la cajuela todavía amarrados, no podemos correr el riesgo de que se escapen, aunque sería muy estúpido de su parte hacer algo así pero no importa. Conocerán a su contrincante, con quien vivirán 6 meses, entrenaran juntos y se mataran el uno al otro, aunque eso está prohibido durante los 6 meses. Después se les dirán las reglas, los primeros en presentarse serán la señorita Eva y la señorita Layla.
Tom se acerca a mi para bajarme, me bajo con mucho cuidado, pero al momento en mis pies tocan el suelo me caigo de nalgas.
-Ya me había tardado- Los demás se querían reír, especialmente Lorena, pero el Señor Will los miro muy feo y se aguantaron la risa.
-¿Está bien señorita Eva?- Pregunta Tom acercándose a mi para levantarme, no es por nada pero es que este hombre tiene una voz que le bajaría los calzones hasta a los hombres, debo de reconocer que es guapo y en ese lavadero yo si lavo la ro- ¿Señorita Eva? ¿Está bien? ¿Tiene fiebre? Esta muy roja.
- ¿Qué?
-Señor Will creo que la señorita Eva no se encuentra bien.
-Ay Tom... ¿Cómo es que eres tan inocente?
- ¿Y cómo quieren que este bien si tiene semejante hombre enfrente? -Dice Andrea desde la camioneta.
- ¡Andrea! No le hagas caso, Tom. Yo estoy bien, gracias por preguntar.
- ¿Segura, señorita Eva?
-Si, Tom. -Le respondí con una sonrisa. ¡Dios mío! Es tan guapo, tierno y con una voz jodidamente sexy. Después de que Tom me ayudara a levantarme fue por Layla.
-Muy bien, Eva preséntate. Lo único que tienes que decir es tu primer nombre y tu edad.
-Está bien... Mi nombre es Eva y tengo 19 años.
-Layla.
-Mi nombre es Layla y tengo 23 años.
Sip, definitivamente estoy muerta.
-Muy bien, Tom las llevara a la cabaña que se les asigno. La primera regla es que no podrán matarse o pelearse durante los 6 meses, si una de ustedes rompe esa regla vera como cada uno de sus familiares es devorado por los muertos y después seguirán ustedes, claro está. -Después de que el Señor Will dijera eso, Tom nos llevó a una de las camionetas, nos puso los cinturones de seguridad y arranco.
- ¿Volverás por ellos? – Le pregunte a Tom, pero el solo asintió con una sonrisa y volvió a ver el camino.
No sé lo que me espera, ni siquiera conozco a Layla y... No recuerdo nada de lo que paso anteriormente, ni recuerdo mi vida antes de que pasara todo esto, pero lo que paso después lo desconozco...
En el camino no hubo más que silencio, nadie se atrevió hablar, era un silencio cómodo, pero ya me estaba desesperando estar amarrada.
- ¿Falta mucho? -Le pregunte a Tom haciendo cara de perrito atropellado.
-Ya casi llegamos, señorita Eva.
- ¿Cuándo nos quitaras esto, Tom?
- Cuando lleguemos, señorita Eva. Además, la señorita Layla parece estar muy cómoda. -Voltee a ver a Layla, Tom no se equivocaba, estaba durmiendo plácidamente sin preocupaciones y sin miedo a que nos hagan chicharrón aquí mismo.
-Me gustaría tener la calma que algunos tienen, Tom.
-A mí también, señorita Eva.
Después de eso no volvimos a dirigir palabra, todo estaba en completo silencio, no era un silencio incómodo era un silencio agradable, es tan agradable que mis ojos poco a poco se fueron cerrando.
Cuando desperté ya no estaba en la camioneta y no estaba atada. Me quede como 5 minutos más acostada hasta que escuche que tocaban la puerta de la habitación en la que estaba, cuando abrí la puerta me encontré a Layla.
-Hola, Eva...
-Hola Layla, ¿Sabes cómo es que llegue aquí?
-Te lo explico en la sala, ven rápido.
-Emmm... ¿Vale?
-Adiós
Sin decir más se fue... Dios mío pero que mal educada esta jovencita. Decidí observar un poquito la habitación. Es sencilla, linda y me gusta mucho.
- ¡No tardes tanto, Eva! -Escucho gritar a Layla... ¡¿Quién se cree como para darme ordenes?!
- ¡Voy! -Solo ten un poco de paciencia Eva... Solo un poco.
Me tarde un poquito más haciéndome pendeja solo para no darle el gusto de mandarme. La sala es sencilla y muy bonita, Layla estaba sentada en uno de los sillones.
-Veo que eres muy impuntual.
-Sip, es algo común en mi- Paciencia Eva... Paciencia...
-Eso habla muy mal de ti.
-La verdad, es que no me interesa.
-Debería de importarte, no sabes con quien estás hablando.
-Mira, no quiero empezar mal con quien estaré en esta cabaña 6 meses, no me interesa quien seas y para mí solo eres una chica más, así que te pido que te bajes un poquito de tu burbuja porque realmente me estas cayendo mal.
-Me sorprendes enana, pensé que te ibas a poner estérica loca y te ibas a tirar contra mí para golpearme.
-No tengo 6 años como para hacer eso.
-No los tienes, pero los aparentas.
- ¿Tan enana estoy?
-Pues... 1.50 no es mucho que digamos.
-Bueno... La ventaja es que puedo pasar entre la gente sin que se den cuenta, puedo usar tacones altos, aunque me ande partiendo mi hermosa cara y... y no se me ocurre nada más- De un momento a otro el ambiente empezó a cambiar, paso de ser muuuy pesado a ser muy ligero, y eso me agrada.
-En eso tienes razón enana. Bueno, cambiando de tema, en la habitación que despertaste es la tuya, Tom te cargo y te llevo a tu habitación... Aunque creo que exagero con acomodar tus cosas y así.
-Siento que Tom es una buena persona.
-Y lo es...- Susurro Layla, pero casi no le entendí.
- ¿Qué?
-Nada importante... Por cierto, Eva, esto es para ti -Layla me entrego una caja, no me había dado cuenta de que estaba a un lado suyo.
- ¿Qué es?
-Tu armamento, yo me encargaré de enseñarte como usarlo, cómo disparar y de que no mueras en el intento.
- ¿De qué sirve si eso va a suceder al final?
-Ten un poco más de fe en ti Eva, estoy segura de que aprenderás muy rápido.
- ¿De cuánto estamos apostando? -No les voy a negar que me encanta apostar y perder mi dignidad en el intento...
- ¿Es enserio Eva?
- ¿Qué? Si no hay un premio de por medio no hay esfuerzo, corazón.
-Mmmmm... Un premio sorpresa, ¿Qué te parece?
-Pregunta sería, ¿Quieres que muera de curiosidad para que sea una muerte natural y no cargar con un muerto en tu conciencia? O sea, lo cargarías, pero no sería lo mismo, porque no lo matarías dire-
-Ya, ya, ¡ya entendí Eva!
-Pero no me grites...
-Perdón enana, pero es que no te callas...
-Ta' bueno, perdón... ¿Qué vamos a apostar Layla?
-Mmmmm... Si logras derrotarme te contaré un secreto antes de morir, pero si yo te derrotó miraras a los ojos al Señor Will y le dirás: "Le diré a la guardiana Wen que lo espere en el puto infierno"
- ¿Y quién es la "Guardiana Wen"?
-Alguien que odiaras en algún momento.
- ¿Y cuál es la necesidad? Ni siquiera sé quién es la "Guardiana Wen".
-Yo ya me iré a dormir, mañana tienes que despertarte a las 6 de la mañana -Y sin decir nada más se fue. Yo me fui al refrigerador.
- ¡PERO QUE HORROR! -Estas personas quieren que muera de hambre, solo hay agua... ¡SOLO UNA JARRA DE AGUA! ¿¡DONDE ESTA LA COMIDA!? ¿¡COMO ES QUE LOS MUERTOS SE ALIMENTARAN SI VOY A ESTAR TODO FLACA SIN TENER DE DONDE ME MUERDAN!?
Ofendida me tomé un vaso de agua y me fui a acostar... ¿Quién será la "Guardiana Wen"? ¿Qué sabe Layla sobre el Señor Will? Y la pregunta más importante... ¿¡DONDE ESTAN LOS MUERTOS!?