La tasca cerró
capitulo IV
Me ahonda una pena en el pecho al recordar aquellos momentos y el cual fui feliz y supe vivir, en los que disfrute mi juventud, donde baile, disfrute y sobre todo, nunca faltó alcohol, hay un lugar que perdura en mis recuerdos, donde nos encantaba ir a Barney y a mí, como nos gustaba ese lugar, era como nuestra casa de refugio, dónde nos íbamos a ahogar nuestras penas, a vivir nuestras alegrías y compartir los momentos felices y era en esa tasca, la cual se volvió parte de lo que éramos, un par de alcohólicos que iban años tras años, y seguíamos yendo a esa tarta. El lugar donde conocí a Alice, el amor de mi vida quién lo diría en un lugar de perdición encontré mi mayor alegría, irónico pero cierto, recuerdo ese momento en el que Barney me dijo que había una chica que había ido por primera vez a esa tasca y que debía decirle algo o por lo menos saludarme, ya que ella no conoce a nadie ahí y que fuera rápido antes de que otro más hábil le hablara primero. Ese consejo fue el mejor que me supo darme, mucho mejor que el primero que me dio, esa noche que lo conocí, el relacionado al alcohol, "porque dónde hay alcohol la fiesta vive" eso siempre lo decía Barney.