Todo lo que hacía que hacía debía mantenerlo en secreto de los elfos y en especial del hada Kalasi, que la joven Diyarly se iba muy seguido, casi a las afueras de aquel, en la parte a donde empezaba las tierras de los humanos y cada vez que iba veía como de una casa donde solo había mujeres, más específicamente tres mujeres que por las tantas veces que fue, se dio cuenta que las dos mujeres mayores eran hermanas y la más joven era hija de una de estas mujeres. En una de esas ocasiones vio como solo las dos mujeres mayores estaban en el estanque y no veía a la más joven. Para su sorpresa esta salió por su espalda y la sorprendió mientras las fisgoneaba. — Hola, ¿estás perdida o necesitas ayuda? — pregunto la joven humana a Diyarly. — Solo estaba de paso, ya me voy — nerviosa res

