Lo empujé enojada —Todo lo que lograste el día de hoy, lo destruiste con esta acción. ¡Por favor, respeta mis deseos o esto no va a funcionar! —dije saliendo de su oficina lo más rápido que pude, pero él me siguió. —Ianthe ¡Por favor, perdóname! —repetía detrás de mí. Subí a mi habitación y le cerré la puerta en la cara. Caminé furiosa de un lado a otro. ¿Quién demonios se creía él para hacer conmigo lo que le diera la gana? ¡¿Quién?! Ni siquiera mi ataque de histeria había pasado, cuando ya lo tenía en mi habitación. Le lancé lo primero que tuve a mi alcance, que ni siquiera puedo recordar qué era. Solo sé, que él no lo esquivó y esa cosa, pegó en su frente. La sangre salió enseguida y no paró, si yo con solo verlo, sentía que me iba a desmayar, no podía imaginar lo que él estaba sintie

