Mis padres invitaron a los Sousa a la casa, Mateo y yo intentamos librarnos de esa cena, sin tener éxito. Contra todo pronóstico pasamos un agradable momento familiar, si ya lo podemos llamar así. No percibí molestia por parte de los invitados ni venir del lado de mis padres. Mamá está encantada con Mateo, y yo estoy asustada con todo esto. Perdida en mis recuerdos de esa noche, a lo lejos escucho la voz de Nicol. —Dime Nicol, ¿Qué quieres? - le pregunto con la vista fija en la pantalla de mi laptop. —No creo que tengas algo que yo quiera - utiliza su distintivo tono de superioridad. —Me parece perfecto, entonces, ¿Qué haces aquí? - aún no volteo a verla. —Confirmar un tonto rumor que hay en la empresa, sobre tú y Mateo, eso de que… - no la dejo terminar. —Sí, estamos saliendo - lo co

