8. AMANDO EL RECUERDO

951 Palabras
Tan pronto llegaron al hotel, Thamara hizo video llamada a su amiga, sabía que Andrés no estaba de acuerdo con lo que hacía y Yulieth era igual o más romántica que ella:  - Holaaaaa - saludo al ver a su amiga al otro lado de la pantalla  - Hola, como te fue en tu vuelo   - Bien, a que no adivinas a quien puso en mi camino el destino   - Noooo… ¿al señor R?  - Siiii, es medico   - No te lo puedo creer   - Sí, pero me rompió el corazón, duele mucho   - ¿Qué paso?  - Que estaba coqueteado con otra en la sala de espera del aeropuerto   - ¿Tú no hablaste con él?  - No, pero que querías que le dijera… “oye, tú me gustas desde que tengo doce años, te he estado buscando ahh y también soy la niña estúpida que te beso en el baño” si… como no se me ocurrió  - Si, sería raro, ¿pero hubiera sido bueno que te hubiera reconocido no?  - Si, Solo espero que el destino lo ponga en este mismo hotel   - Eso sería mucha suerte   - Si.    - ¿Estás bien?  - No sé, ¿crees que se fije en mí?  - Sería un idiota si no se fija en ti – Thamara sonrió al recordar las palabras de Richard.   - Gracias   - Cuídate. Te quiero   - Yo te quiero mucho mas   Thamara se tiró en su cama pensando en aquel hombre.  La vida de Thamara estaba en sus estudios, buscaba quitarse de la mente el recuerdo de aquellos ojos negros que el destino ponía y quitaba de su camino a su antojo, se burlaba de aquel sentimiento que había echado raíces en ella; las fiestas de Thamara se hacían más intensas, buscaba con ellas no pensar en él, pero le era imposible.    Luis estaba entrando a la casa y Yulieth corrió a su encuentro – muñequita ¿Cómo te fue hoy? – pregunto Luis dando un beso en la frente a su hermana – muy bien.  Luis, Thamara hará una fiesta hoy en su casa, solo con unos pocos compañeros del colegio, ¿me dejas ir? – pregunto haciendo ojos de niña mimada – no, ya está haciendo esas dichosas fiestas todos los fines de semana, eso no está bien.  no es sano – regaño Luis a su hermana – pero tú puedes quedarte y disfrutar la fiesta, quizás encuentres una novia allí – quiso arreglar las cosas con su hermano – ¿estás hablando en serio? Es decir, si yo te digo que soy novio de una compañera de estudio tuya, ¿tu serias feliz? – hablaba pausado y se veía asombrado – si tú eres feliz yo soy feliz – respondió Yulieth – no eres tan viejo, eres perfecto para cualquiera de mis compañeras, hasta para Thamara serias perfecto – concluyo Yulieth, Luis negó con la cabeza - no tengo tiempo ni para escuchar esto que estás diciendo, ni para tener novia.  No te imagino con un hombre como yo. – ella abrió su boca asombrada con lo que decía su hermano – tú eres un maravilloso hombre, para cualquier mujer serias perfecto.  Pero bueno, eso no importa ahora porque el señor se siente muy viejo.  ¿me dejaras ir o no? – pregunto ella cruzándose brazos - ¿a qué hora? – pregunto Luis con resignación – ya estoy lista – sonrió Yulieth, el hizo una mueca y salieron de la casa.  Luis llego con Yulieth a la casa de Thamara, una de las empleadas los hizo pasar al salón donde se realizaba la reunión, a lo lejos, Luis vio a Thamara, tenía su cabello con mechones rojos y verdes, suspiro al verla, ella corrió en dirección de ellos y ya el señor Jhonson estaba junto a ellos – ¡señor Luis ¡ - grito Thamara - ¿nos va a acompañar – pregunto sonriendo, Luis tomo aire para responder – Hija, él no es muy mayor para que lo llames señor – interrumpió detrás de él el señor Jhonson – sería bueno que nos acompañara – invito el Jhonson a Luis mientras él veía a Yulieth alejarse con su loca amiga, Luis asintió y se sentó a hablar con el señor Jhonson, quien estaba interesado en realizar algunos proyectos con la empresa de Inversiones y construcciones.  Al estar en aquella fiesta, Luis pudo notar que no era como las pensaba, no había alcohol, los pocos jóvenes que asistían bailaban y se divertían, Yulieth solo compartía con Thamara y Andrés, era demasiado introvertida para tener más amigos; pudo ver a una Yulieth feliz, no podía quitarle a su amiga así a él no le cayera bien, debía confiar en que su hermana tomaría las mejores decisiones sin dejarse influenciar por su amiga.  Después de unas horas, Luis quiso buscar a su hermana, pero no la vio, se acercó a Thamara para preguntar por ella – señor Luis – él rodo los ojos – ¿dónde está mi hermana? – pregunto – está en el baño, ¿quiere que vaya por ella? – Luis suspiro y levanto la mirada al cielo – por favor dile que mañana temprano paso por ella – intento retirarse, pero Thamara lo sujeto por las muñecas y empezó a bailar frente a él moviendo sus brazos para que el bailara, pero el solo se quedó quieto – baile señor Luis – invito Thamara – deberías bajarle un poco a tu maquillaje, tienes un rostro muy lindo para que lo escondas – aconsejo Luis soltando el agarre – mañana yo llevo a Yulieth – dijo ella viéndolo alejarse - ¡gracias! – grito Thamara. 
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