**William** Nunca habían peleado así, ni ella era tan brusca. Esta mañana se ha ido al garete por intentar ayudarla, y he provocado una pelea. Todo porque Nick le pidió su collar y ella se lo negó. – No te pertenece – le había dicho. – ¿Cómo que no? – replicó irritado. – Lo que dije – acomodó su cabello, donde relucía su cadena. – ¿Es mía, no? – Si tienes que preguntar, no es raro, Mick. – Mickelay. – Lo que digo. No es tuya. – Explícame eso – exigió molesto. – Le pertenece a Nick – lo miró a la cara –. Tú no eres Nick. Él se tensó, sintiéndose insultado. Yo me acerqué a Nick por instinto, y ese fue mi error: ella centró toda su atención en mí con una expresión de asco. – No puedes detenerte, ¿verdad? – Lo lamento. – ¡Deja de meterte en mis asuntos! – alzó la voz. Nick se in

