**Presas vivas** **Natalia** Lo sentí cuando sonreían, cuando se tocaban, era como si me arrancaran un trozo de piel. El estómago se retuerce solo de verlos, pero después de eso, la ira comenzó a crecer como hierba mala. Le odiaba, le deseaba ver muerto y no poder matarle, solo porque ahora, no solo la promesa me detenía, ahora era Nick mi cadena. El definitivo. Y solo empeoró mi estado de ánimo, avivando el vacío en mí. Ya no podía verlos juntos, era insoportable cómo le tomaba la mano, cómo le brillaban los ojos. Le odiaba cada día, cada hora, minutos y segundos. Me levanté de mi silla al ver cómo Dawson le daba su medicamento, tomé con brusquedad mi chaqueta del respaldo y me la puse. – ¿A dónde vas? – preguntó Nick. No pude verlo. Lo sentía lejos desde que dejó de mirarme, y ahora

