Día 19: Cola de caballo

241 Palabras
—Quédate quieta —me susurró. —No me pidas que me quede quieta cuando tenemos un asesino y su amigo imaginario rondándonos. —Es mi única forma de estar tranquilo hasta que escuche que se fueron. —No se van a ir, están buscándonos. —Vamos, sé que te gusta que te haga una cola de caballo. —Pero no ahora... Unos pasos que se aproximaban nos interrumpió. Guardamos silencio y él soltó mi cabello. Mientras los segundos transcurrían el sonido era aún más agudos. Él me rodeó con sus brazos y la mesa en la que nos estábamos escondiendo salió volando en el aire. Él sacó el cuchillo de su bolsillo y lo colocó entre nosotros. —Ese cuchillo no nos va a proteger —dije. —No, pero nos dará tiempo. —¿Para qué? —Para correr. Me levantó del piso y comenzamos a correr mientras nos perseguían. Ellos eran más agiles que nosotros, pero aún así lo intentábamos. Comencé a perder fuerzas y agilidad en los pies, haciendo que me cayera sobre el piso. —Tienes que levantarte. —Vete tú nomás. —No te voy a dejar sola, levántate. Me cargó entre sus brazos y corrió lo más rápido que pudo hasta que caímos a un precipicio. No sé si eso nos salvó, pero nos dejaron de buscar. —¡Dios! ¿estás bien? —insistí al ver que no respondía—. Vamos, levántate...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR