Suratt atravesó el portal que lo transporto de vuelta a su reino, y en cuanto abrió los ojos lo único que pudo ver fue la mirada de aquella criatura que creía era Cloetorhy, nuevamente estaba en su aposento celestial frente al altar, Ógremon esperaba por él nervioso y ansioso. __Mi señor, ¿qué pasó, y Cloetorhy? Suratt dijo aun hechizado por su encuentro mientras el maestro miraba a todas partes en busca de aquel ser ausente. __Es, bellísimo. __¿Qué? Ógremon detuvo su búsqueda tras voltear a ver al guardián con desconcierto, Suratt volteo a verlo levantando la mirada y una leve sonrisa se dibujo en su rostro, sus ojos brillaban como los de un enamorado. __No estoy seguro de que sea la criatura que dices, es más que eso, lo pude sentir, su alma es tan blanca y pura como la tuya, libre

