__¿Que sucede?
__No lo sé, no mencionaste ese color.
__Lo sé.
__¿Y ahora qué pasa?
De pronto algo cayó sobre el techo de la camioneta azotándonos y sumiéndonos en el interior, los espejos se rompieron, carbón se asustó terriblemente y nos saltó encima, me hizo perder el control y por la velocidad comencé a perder el camino, intentaba controlarme pero aquello que estaba sobre nosotros nos descontrolaba, Germán tomo el cetro rápidamente y clavo la punta en el techo, escuchamos un grito espantoso, Germán miro la punta del cetro con sangre espesa, casi negra, pronto se dejó de sentir el peso, miramos al cielo pero no lográbamos ver nada, en ningún momento me detuve retomando el camino.
__¿Qué demonios fue eso?
__No lo sé.
Inesperadamente escuchamos un ruido como si un animal nos gritara amenazándonos, miramos por el retrovisor, tras nosotros una especie de ave con cabeza de mujer iba tras nosotros, volaba velozmente, acelere todo lo que pude mientras Germán sostuvo a carbón protegiéndolo, dije
__¿Qué es eso?
Es una arpía.
No lo podía creer, era horrible, Germán me grito asustado.
__¡Acelera, nos está alcanzando!
__¡No puedo ir más rápido, es todo!
__¡Maldición!, ¡está muy cerca!
De pronto escuchamos otro extraño ruido por encima, l mirar arriba habían tres de esas cosas más persiguiéndonos e iban descendiendo rápidamente hacia nosotros, Germán grito.
__¡No!, ¡maldición, nos alcanzaran!
Tenía pavor, mire a Germán alterado, supe que debía actuar pero era cobarde, mire de nuevo esas cosas, estaban ya muy cerca, tome agallas y le dije a Germán.
__¡Toma el volante!
__¡¿Qué?!
__¡Toma el volante!
__Pero…
__¡Tu solo hazlo!
Germán tomo el volante mientras yo le iba cediendo el asiento para cambiar de lugar, carbón se escondió en la parte de abajo muy asustado.
__¡¿Qué haces?!
__Voy a pelear.
__¿Qué?, pero…
Enseguida tumbe el quema-cocos roto de la camioneta y asome la cabeza, Germán dijo.
__¡Gemma no lo hagas!
Realmente quería escucharlo pero no teníamos opción, mire aquellas cosas amenazarme, sus caras eran bastantes reales, demasiado malditas para parecerse a un humano, salí y sin perder el equilibrio se me ocurrió saltar pensando en que debía volar o algo así, cuando menos me di cuenta ya lo había hecho sintiendo que fallaría y me estrellaría contra el suelo, pero para mí sorpresa al ver mi cara casi estamparse con el suelo sentí un truene terriblemente doloroso en mi espalda y de pronto una especie de brazos que se impulsaron velozmente, mire el suelo viento mi sombra ser acompañada de unas enormes alas, apenas y pude mirarme cuando vi a aquellas cosas atacarme y de inmediato reaccione, golpe en el cuello a una de ellas y sentí como le rompía los huesos, cayó al suelo dando de vueltas revolcándose, otras me llegaron por encima y apenas se me acercaron un dolor punzante me ataco en la punta de mis dedos, lance un par de golpes apenas notando que tenía afiladas garras negras, logre tirar a dos de ellas, pero aún quedaba otro par, era mujeres horrorosas, sus ojos eran amarillos, su piel color bronce y marrón, su piel era gruesa, y tenían mucha fuerza, me sentí algo débil al enfrentarlas, vi como Germán se alejaba de mí, supe que debía alcanzarlo pero antes debía desasirme de las arpías, comencé a luchar con ellas sin poder zafarme de sus garras, eran veloces y me atacaban al mismo tiempo, sentía que no podría con ellas, lucían asustadas al igual que yo pero aun así me atacaban con todas sus fuerzas, no podría detenerlas con puros golpes, debía asesinarlas y temía a hacerlo.
De pronto una de ellas me golpeo arrojándome lejos, sin embargo pude caer de pie con ayuda de mis alas, ni siquiera las había visto, solo las sentía, mire a aquellas bestias enfurecer y se lanzaron a mí, no supe como hice lo siguiente solo sé que en cuanto las sentí cerca les lance un golpe con mis garras rebanándoles el cuello con un solo golpe, vi caer a las tres al mismo tiempo desolladas, mire mi mano, había sangre escurriendo entre mis dedos, me bloquee, mi mano y mi cuerpo entero comenzó a temblar mientras sentía inmóvil, mi corazón latía al mil por hora mientras mis ojos se clavan en la espesa sangre, caí de rodillas y observe aquellas criaturas desvanecerse como si fueran polvo, no quedo rastro de ellas, de pronto sentí mis alas y me mire, me asuste terrible, mis alas eran negras, completamente negras, eran enormes y fuertes, las toque con algo te miedo, me paralice al sentirme a mí misma , no podía creer que tuviera alas, eran parte de mí, mire mis manos, las garras desaparecían poco a poco y la sangre también, tenía miedo de mí, de pronto mire al frente, ya no lograba ver a Germán, mi instinto me llamo levantándome y brinque para tomar impulso, sentí como mis alas se extendieron en los aires con algo de dificultad, de alguna manera me sentía pesada para cargarme a mí misma, tenía la sensación de nadar contra marea, aleteé un poco pero sentía que no era demasiado fuerte para elevarme, poco a poco ascendí alcanzando más o menos 20 metros de suelo, mire hacia abajo, no lo pude creer, estaba volando.
Mire al frente, fije la mirada en busca de mi objetivo y pronto logre escuchar y ver a Germán, no lo dude y me apresure a alcanzarlo, comencé a volar por el cielo sintiendo la sensación más extraña del mundo, en corazón siguió latiéndome fuerte, me parecía una locura estar volando, no lo creía, la impresión era tan fuerte que sentí que me debilitaba y en cualquier momento me desmallaría, vi cerca a Germán, me apresuré a llegar pero este acelero, aletee más fuerte, logre alcanzarlo mientras lo veía temeroso, me pare en el techo mientras que lo escuche gritar aterrado, grite.
__¡Germán, soy yo!
__¿Qué?
Controlo la velocidad, de pronto mis alas desaparecieron y entre por el quema-cocos, apenas me acomode mirando a carbón asustado, estaba temblando, lo tome en mis manos acariciándolo para relajarlo, cuando mire a Germán quien tenía una expresión entre terror y asombro.
__¿qué?, ¿eres tú?, ¿de verdad?, no es cierto. Tus alas, tu, t-tus alas son n-negras, y las alas negras no existen.
Me desconcerté, estaba aún más asustada que él.
__No lo entiendo, ¿por qué tengo alas negras?
__No lo sé, no lo sé.
Germán parecía estar al borde de la locura, y no era para menos.
__¿Y esas cosas?, ¿las mataste?
Me quede callada, Germán me miró fijamente, supo que no me encontraba bien, me sentí en shock.
__Tranquila, todo está bien, calma, dime que paso.
No podría creer lo que estaba a punto de decir.
__Y-yo, las asesine.
Germán no dijo nada, sentí unas lágrimas caer, no sabía por qué lloraba.
__Soy una asesina.
__No no no, no digas eso, eso que mataste no son personas, son bestias malditas, de no haberlo hecho estaríamos muertos.
Tuve sus sangre en mis manos, Germán, ¡soy un maldito demonio!, ¡soy algo mucho peor que eso!, mis alas son negras, ¡ni los demonios tienes alas negras!
__¡Te equivocas!, las alas de los demonios son como las de los murciélagos, negras.
__¡Soy un fenómeno, un monstruo horrible!
__¡No!, no lo eres.
__Tu mismo te asustaste al verme, ¡dios mío en que me estoy convirtiendo!
Comencé a llorar aterrada, Germán no sabía que decirme, me sentía una abominación, no quería ser esto, Germán se aclaró la garganta e intento tranquilizarme.
__Gemma, si fueras un demonio o algo asi, dejarías de ser la persona que eres, mírate, no has perdido tu ser, quizá solo te has transformado en un ser poderoso, pero sigues siendo tú, no has hecho mal a nadie, eso no te hace un demonio y mucho menos un monstruo.
__Pero tampoco descartas la posibilidad de serlo.
__Escucha, tu padre sufrió la misma transformación que tú, vivió años huyendo de sí mismo, pero al final, se dio cuenta que si lo perseguían no era por que fuera una bestia sangrienta, si no porque era demasiado poderoso y querían robarle sus poderes, eres un ser único, y eso lo sabía tu padre, supo desde el primer instante en qué te convertirías, de no serlo para que buscar un aprendiz que te enseñara y te guiara en el futuro, de saber que serias un monstruo como tú lo llamas ¿no crees que te habría matado o algo parecido?
__No me consuelan mucho tus palabras.
Germán se sintió torpe, pude notar que palideció, pero su color se recuperó en un santiamén.
__Lo sé, que torpe, lo siento, lo que quiero decir es que tu padre y tu madre sabían que eras más que un ángel, que un arcángel, demonio o ninfa, tu eres más que todo eso.
__Quizá era así antes de que esas cosas me mordieran, ahora todo está revuelto, las cosas no salieron como Frank lo había planeado para mí, la sangre de esas dos criaturas corre por mis venas, temo a lo que valla a convertirme después, no quiero hacerte daño, lo mejor sería que me abandonaras o me asesinaras.
__No, eso jamás, no pienso hacerlo y no te atrevas a pedírmelo, yo jure quedarme a tu lado hasta el último día de mi vida.
__Germán, ¿no entiendes?, yo podría transfórmame en algo muy peligroso, podría asesinarte.
__No lo aras, y si fuese asi aun me quedaría contigo, es mi deber, es lo que quiero.
Nos miramos sin poder decir más, no sabía que contestar, solo sabía que el corría peligro junto a mí.
Pasaron unas horas, acariciaba a Carbón dormido en mi regazo, Germán aun conducía, pronto la noche llegaría, esta vez rompí el hielo, estaba insegura y algo arrepentida.
__¿De verdad quieres quedarte?
Hubo un silencio después de mi pregunta, Germán no me contesto de inmediato, note que pensó en las palabras a elegir, después dijo.
__Sé que quizá te suene tonto o cursi, pero, eres mi única familia.
Lo mire, Germán continuo mirando al frente del camino.
__Cuando conocí a Frank, supe que todo estaría bien, que él me cuidaría y me protegería, a pesar de que nunca me encontré en una situación así, supe que él era todo para mí, así me siento contigo.
Me miro, sus ojos mostraban sinceridad y cariño.
__Sé que es muy poco el tiempo que nos tratamos, yo, solo te conocí por las fotografías que tu padre me enseño de ti, siempre hablo de ti con un brillo singular a los demás, supe que eras especial para él, pero nunca me imaginé que esta era la razón, él te amaba más que a nada, al igual que a tu familia, el me hizo amar a esa familia que no era mía, quizá por eso me sentí en confianza de hablar contigo, fue como si ya nos hubiéramos tratado antes sin haberlo hecho.
Me quede un rato pensativa, mire al Carbón, comenzó a ronronear, Germán dijo con tono dulce.
__Si estamos juntos, todo estará bien, si me abandonas ahora, o si me obligas a hacerlo, sé que yo iría tras de ti, debo hacerlo, no solo yo corro peligro, tú también, el hecho es que, si nos separamos, yo me quedaría solo, no habría sentido a donde ir, porque no estarías tú.
Sus palabras me hicieron sentir un alivio enorme, jamás creí que alguien podía quererme y estimarme de esa forma, Germán era especial, muy especial.
__Lo siento mucho.
__No debes.
__Si debo, yo, he pensado en mi soledad, en mi maldita tragedia, nunca me puse a pensar en ti, no creí que te sentías igual que yo, soy una egoísta.
__No lo eres, de verdad.
__Lo siento, es solo que, todo esto sucedió tan rápido para mí que, aun no lo creo, no lo quiero, quisiera ser la misma de antes, llegar del trabajo a casa con mi familia, cenar, reír, vivir, celebrar un cumpleaños más con todos ellos, me duele que de la nada todo eso me fue arrebatado, ahora tengo enemigos malditos tras de mí, poderes sobrenaturales a los que temo, y una soledad interna que nunca podré superar.
__Yo estaré para ti.
Germán me tomo la mano, lo mire, supe que él no me abandonaría, tome su mano cubriéndola bajo la mía.
__Gracias.
Pronto el viaje continuo, cambiamos turno y la noche cayo, en la oscuridad del viaje Germán revisaba el mapa.
__Nos dirigimos al noroeste, el punto más cercano está a… 40 millas.
__Es muy lejos.
__Si pero ya sabemos a dónde llegar.
__¿Y que pasara cuando lleguemos?
__Bueno, pues según el libro…
Germán continuo la lectura en silencio, lo miraba de vez en cuando, mire el cielo, estaba repleto de estrellas, Germán dijo alegre y emocionado.
__¡Oh wow!, ¡no lo puedo creer!
__¿Qué?
Lo mire intrigada, Germán me miro con unos ojos brillantes llenos de alegría.
El libro dice que en cuanto lleguemos a unos de los puntos el cetro nos mostrara la puerta y podremos ir con Mussan.