__¡¿De verdad?!
__¡Sí!, aquí dice que al descubrir el símbolo celestial en automático tenemos acceso, para entrar a la puerta solo necesitamos entrar a uno de los puntos, ¿te das cuenta de lo que eso significa?
__No lo puedo creer, significa que estamos salvados.
__Si, así es.
Exclamamos felices mientras una alegría nos envolvió, Germán dijo.
__Llegaremos con Mussan.
Apenas y termino de decir eso cuando una bestia oscura golpeo del lado de Germán haciéndonos volcar, gritamos mientras nuestros cuerpos eran golpeados por los cristales y las vueltas, pronto todo se quedó quieto, sentí mi cuerpo doler, mire a Germán, estaba sangrando y se quejaba del dolor, me asusté terrible.
__¡Germán!, ¿estás bien!
__S-sí, sí, solo, salgamos de aquí.
Como pude me arrastre y salí, mire a mi alrededor, no se veía nada, mire a Germán, se quejaba un poco.
__Tranquilo, te sacare de aquí.
Pronto mis heridas comenzaron a sanar, me asusté, aun no me acostumbraba, comencé a ayudar a Germán, su pierna estaba atorada, de pronto dijo.
__Demonios, ahí vienen.
Volteé detrás mío, a unos cientos de metros venían lo que parecían ser demonios, o así los destingui por sus alas de murciélago, me apresure a sacar a Germán, una vez que lo logre el grito adolorido.
__Ah…, el cetro y el libro.
__¡Carbón!, ¡¿dónde está?!
Me metí a la camioneta en busca de él, Carbón estaba muerto, al verlo sentí un fuerte dolor, sentí rabia, Germán me llamo.
__¿Está vivo?
Salí negando con la cabeza, Germán entristeció, pero sin más debíamos huir de ahí.
__El cetro, vámonos.
Tome el cetro y el libro, se los di a Germán y lo abrace por el torso extendiendo mis enormes alas, en cuanto los demonios me vieron se detuvieron asustados, parecían estar sorprendidos, eran cosas horribles, estaban desnudos, su piel parecía estar quemada y llena de cicatrices, tenían cuernos negros y sus ojos eran rojos, sus afiladas garras negras sobresalían de sus dedos flacos y largos, de pronto retomaron el vuelo y se dirigieron furiosos a mí, sentí temor y enseguida me eleve con dificultad, por más que aleteaba me ganaba el peso de Germán y el mío, dijo aterrado.
__¡Vamos, que esperas, tu puedes!
Tome valor y aletee con todas mis fuerzas, no era momento de ser débil, pronto nos elevamos y emprendí vuelo, Germán me señalo la dirección.
__¡Hacia allá!
Lo sostuve con fuerza y comencé a volar velozmente, mire hacia atrás, los demonios nos perseguían, eran varios, como siete, se nos estaban acercando, intente ir más deprisa pero sentía que no podía, Germán dijo.
__¡Toma el cetro!
__No puedo, te estoy sosteniendo!
__¡Suéltame!
__¡No lo are!
__¡Hazlo!
__!No!
__¡Es la única forma!
__¡Hazlo tú!, ¡apuntales con el cetro!
__¡El cetro no funciona en mí, soy un humano!
__¡Inténtalo!
De pronto me di la vuelta frente a los demonios y Germán grito apuntándoles a los demonios, de pronto la luz roja tomo fuerza y de ella desprendió un rayo que les envolvió y los quemo enseguida haciéndolos gritar cayendo al suelo, de inmediato se abrió una g****a de lava y lumbre de donde más almas malditas gritaban y los jalaban hacia ellos, los demonios desaparecieron en el fondo y la g****a de cerro, el silencio nos inundó, estaba en shock en los aires, de pronto vi el cetro caer al suelo.
__¡Germán!
Estaba inconsciente, baje con él al suelo y tome el cetro, lo mire, este no reaccionaba, me asusté mucho.
__¡Germán, despierta!, por favor no me hagas esto.
Germán comenzó a reaccionar débilmente, me alegre.
__Dios mío, que susto, ¿estás bien?
Dijo mientras se quejaba del dolor y comenzó a temblar.
__N-no, no lo estoy.
__¿Que, que pasa?
__Me duele el pecho.
__¿Qué?
De pronto al abrir su chaqueta encontré un pedazo de vidrio enterrado en su pecho, al verlo me aterre, no dude en quitárselo.
__Oh por dios.
Saque el vidrio mientras grito de dolor.
__¡Ah!, ¡rayos, eso duele!
__Perdón.
_No, no, está bien.
Germán lucia agotado, su tono de voz parecía forzado, estaba asustada en medio de la nada, dije.
__Dime que te pondrás bien.
Lucia cansado, lleno de dolor, estaba sangrando mucho, dijo.
__Escucha Gemma, si muero yo…
__No, no lo digas, tu no vas a morir, somos compañeros, ¿lo recuerdas?
__Gemma escúchame, si muero, debes proteger con tu propia vida el libro y el cetro, ¿entiendes?, nunca debe estar en otras manos que no sean las tuyas o las de Mussan.
__No me digas eso, tú te pondrás bien.
Comencé a llorar sintiéndome desesperada, ¿a dónde podría llevarlo si estábamos en medio de la nada?, mire a mi alrededor, todo estaba oscuro y solo, Germán dijo mientras sus manos estaban llenas de sangre.
__G-Gemma, si muero, tú debes llegar, no importa ya que pase conmigo, hemos descubierto la llave, vete, dirígete al noroeste, ya sabes a donde ir.
__No Germán, no lo lograre sin ti, te necesito.
Germán sonrió mientras el dolor lo mataba.
__Me alegro de haber podido servir un poco en esta tierra, conocerte fue lo mejor que me paso.
__No me digas esto.
__Vete, llévate el cetro, es un honor haber podido ayudarte.
Apenas y termino de decir eso cuando dejo de moverse.
__Germán, respóndeme, ¡German!
Comencé a temblar sintiendo un dolor inmenso, sus ojos se cerraron mientras sentí sus cuerpo perder la fuerza y la vida, grite desesperada.
__¡No!, ¡Germán no me abandones!, ¡German!
Comencé a llorar llena de dolor mientras lo abrace contra mí, no podía ser cierto, no podía haber muerto, me aferre a él llena de dolor, sentía que mi pecho se quemaba por dentro, lo abrace fuerte sintiendo su calor que se desvanecía poco a poco, lo mire una vez más.
__Germán, no me dejes te lo suplico, prometiste quedarte conmigo hasta el final, lo prometiste.
Sentí una rabia enorme de no poder hacer nada para salvarlo como al resto de mi familia, grite de rabia y de dolor, no podía ser verdad, ahora estaba sola, completamente sola, rodeada de mil demonios y enemigos, lo abrace hasta que su calor desapareció, al sentirlo frió intente acogerlo, pero era inútil, Germán se había ido, como el resto, sentí un dolor enorme en mi pecho recordando la última charla antes del accidente, mire a mi alrededor, el viento soplaba frío, las estrellas nos rodeaban, el silencio era crudo, mire a Germán mientras su piel estaba pálida y fría.
__Te juro que voy a llegar a Mussan, y le rogare que te devuelva a la vida, como a todos los demás, te lo prometo.
Me aguante el dolor mientras recogía el libro y el cetro amarrándolos a mi espalda con un pedazo de tela, tome a Germán entre mis brazos y me eleve en los aires, comencé a volar llena de dolor mientras su cuerpo se congelaba por los fríos aires, no se cuánto tiempo viaje pero me sentía cansada, baje al suelo, parecía no haber avanzado nada, todo lucia igual que el punto de partida, mire a mi alrededor, luego mire el cuerpo congelado de Germán, sentí dolor.
__No puedo llevarte conmigo, y me detesto por ello, no pude protegerte como yo quería, te perdí apenas en el inicio, nunca podre perdonármelo, no poder seguir sin ti.
Me tire de rodillas mientras el llanto me gano una vez más, después de llorar un buen rato sentí que ya no habían lágrimas, lo mire de nuevo, deje su cuerpo con delicadeza.
__Tengo que seguir, sin ti, y para ser sincera dudo poder lograrlo, sin embargo debo intentarlo, por ti, por Frank, por mi familia.
Después de recostarlo en el frío suelo me puse a escarbar un agujero con mi manos, era lo suficientemente fuertes para hacerlo, pronto cabe un hoyo profundo donde reposaría su cuerpo, tome a Germán entre mis brazos y lo recosté en su aposento, dije mientras subía a la superficie.
__Sé que un hombre como tu merecía algo más, mucho mejor que esto, te prometo que volveré por ti, y te are cenizas para dejarte ir en el mar, lo juro.
Pronto comencé a echar la tierra mientras el dolor de ver su rostro desaparecer bajo de ella me mataba, cuando finalice me quedé inmóvil durante el resto de la noche, me deje caer a su lado mientras el dolor me vencía.
Cuando abrí los ojos ya era de día, el sol quemaba, pero apenas y podía sentirlo, el aire fresco me soplo en la cara, me levante, mire el suelo, las marcas yacían junto a mí, me puse de pie y tome el libro junto con el cetro, no dije más, solo extendí mis alas y emprendí camino sintiendo toda emoción morir, mi sonrisa se borró por completo con su partida.
Mi viaje empezó, junto con él, mi personalidad fría, muerta, asesina.