Ógremon yacía preocupado en el aposento de Suratt, miraba ansioso el sitio por donde se supone ya debía haber vuelto, comenzó a preocuparse, tenía miedo, terror a que este cayera en la tentación, en el pecado, serian descubiertos si no aparecía pronto, lo único que les daba tiempo era que nadie más que él podía tener contacto con Suratt, así estaban escritas las reglas, pero también corría el peligro de ser descubierto en la tierra, podía ser atacado fácilmente, y al ver tantas cosas malas podría caer no solo en el pecado, si no en la maldad. … Gemma llego al tercer punto, aterrizo ya de noche sobre unas montañas con nieve, sin poder sentir el frío entro a una cueva y se sentó recargándose en las piedras mientras abrazaba sus piernas y lloraba. No sabía porque le dolía el corazón como s

