—¿Y como haces para cuidarlo todo? —La naturaleza lo hace, yo solo me encargo de protegerlos de los entes externos. Tú por ejemplo. —Oye no seas así, ya te dije que no voy a hacerte daño. Ni al bosque. —Si pero eso se demuestra, no se sabe desde el principio. —Oye hasta te traje el bocadillo vamos comételo —Darius mostro de nuevo aquel bollo. Ella dudo en las primeras tres veces que estiro el brazo. Pero la cuarta vez tomo el bollo y trato de morderlo—. Vamos que no tiene veneno. Las palabras de Darius le daban algo de confianza, pero no estaba segura, así que ella cerró los ojos, y comió un bocado. Darius se alegró un montón. —Ves que no hace daño ¿Cómo está? —Está bueno. —Ella siguió comiendo. En pocos segundo lo que era un boyo se había convertido en nada—. Dame otro. —No t

