Ken puso espías especiales en algunas comunidades para descubrir quiénes eran los traidores. Luego se dirigió junto a Jing y Odiel a las montañas de los guardianes y se instalaron cerca de allí para entrenar a los guerreros que habían reunidos en Kan. Asimismo, él envió una orden sellada a sus guerreros, para que fueran a su encuentro y planear el ataque al rey Micar. Odiel trataba de encontrar a Amín todos los días, puesto que ella era la herramienta para recuperar el zafiro rojo y regresar el orden a Fra, pero no había tenido resultado. Estaba convencido de que había un bloqueo que les impedía encontrarla. —Podré romperlo con mis aretes, ya se han recuperado desde la última vez que los usé para algo similar en la Tierra —dijo Clau. Ella se le apareció a Odiel y se le colocó al lado, qu

