Pensé que despertaría en un hospital, sin embargo estoy en la habitación de Bastian, volviendo de la nebulosa a la realidad, con la compañía de Bastian y de alguien más. El sujeto es mayor, de largos bigotes y una calvicie que apenas se asoma en su cabeza llena de canas. Busco con la mirada a Bastian, me preocupa que algo ande mal conmigo. —Cariño, él es el doctor Mack lo llamé para cerciorarnos que estés bien. Si no lo recuerdas, tuviste un desmayo, cuando estábamos en el museo —explica dejando un beso en mi frente. —Y-yo no lo recuerdo, sin embargo, ya me siento bien. La claridad me molesta el globo ocular. —Señorita Clark, aunque solo ha sido un desmayo, le aconsejo que intente no estresarse demasiado, evite las preocupaciones excesivas. ¿Estrés? ¿Preocupaciones? Siempre he

