Llego a mi apartamento tirándome en la cama. Me hago ovillo pensando en Lau, todo lo que pasa por mi cabeza me orilla a los recuerdos. Me acerca a ella en un mundo paralelo porque en este cada segundo nos vuelve lejanas. El silencio se detiene, dejo de escucharlo. Por un lado hay un vacío en mi interior, tristeza, la opresión en mi pecho que desemboca en confusión, molestia, nostalgia. Por el otro lado me decepciona el hecho de saber que Bastian no es lo que pensé. El tema del mensaje no pasa desapercibido. Es inútil volver a la policía, y temo que si se lo cuento a Bastian tomara medidas exageradas. Lo último que quiero es saberme su prisionera. ¿Qué hago? ¿Qué debo hacer? “Dejar de pensar tanto y actuar”. “Debes matar a ese infeliz”. “Pero si lo matas, te convertirás en una ase

