9

1431 Palabras

El hombre me observa con recelo. Luego lee el correo desde mi teléfono, sin dejar de comerse una quesadilla grasienta. Reprimo la repulsión que me causa verlo engullir. —No veo de que puede preocuparse. ¿Anónimo va por ti? Es un nombre bastante tonto. Seguro un joven universitario gastando bromas. Además el posdata le quita seriedad al asunto. ¿Con que cargos cree que debemos atrapar a un chico que parece estar declarando su amor? —¿Acoso? No lo sé, solo quiero que me deje en paz, señor oficial. Y él está diciendo que está harto de mirarme en secreto. Y es capaz de todo si lo hago enfadar. ¡Me está amenazando! Vuelve a darle una mordida a su asquerosa comida grasosa. Seguro toda la grasa que tiene en el cuerpo le ha atrofiado el cerebro. Es un idiota. Estoy enfadada. —Vaya a casa,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR