Estaba en mi cuarto como todas las tardes al salir del colegio, tumbada con mis audífonos puestos pensando en lo mismo de siempre, en ese chico lindo 1,76, de tez morena, ojazos verdes y cuerpo torneado, el mismo chico del que he estado enamorada desde que tenía cinco años.
De pronto siento que alguien se siente en la cama y comienza a tocarme, no me preocupe pues pensé que era mi hermana y como siempre le encanta molestarme con estupideces como esa, pero luego esas manos suaves comenzaron a ascender por mi cuerpo hasta posarse en mis senos, abrí los ojos de golpe. Y me asusto ver que no era mi hermana quien me tocaba, retirando mis audífonos con los ojos como platos grite.
-pero que crees que haces Fer. Dije un poco sorprendida al ver al chico que tenía enfrente al chico lindo 1,76, de tez morena, ojazos verdes y cuerpo torneado, así y por si nos les había comentado ese chico es mi primo. Si leyeron bien mi primo.
Desde que tengo cinco años he estado enamorada de él como una tonta, aunque yo sé que es un mujeriego de lo peor pero con migo siempre es el primo más dulce tierno y sobreprotector que puedas encontrar, aunque se puede creer que somos más que primos por la manera en que nos llevamos nunca ha pasado nada y no porque yo no quiera, digo yo lo amo pero creo que el solo me ve como su hermana pequeña, o bueno eso creía hasta ahora.
-contéstame Fernando que haces.
-algo que debí haber hecho hace mucho tiempo, me contesto con un poco de melancolía en su voz.
-de que hablas no te entiend.... No termine de formular mi frase porque capturo mis labios con los suyos, el beso más dulce y tierno que había recibido hasta ahora y valla que he besado a muchos chicos.
No podía creer que esto estaba pasando que alguien me pellizque, acaso me quede dormida y este es otro de mis estúpidos sueños.
Me separe rápidamente.
-que pasa Fer, porque me besas.
-porque quiero, y siempre he querido hacerlo... dijo acercándose a mí y tratando de besarme otra vez.
Aunque debo de admitir que me hubiese encantado que me besara y me hiciera miles de cosas en ese mismo instante antes tenía que entender que estaba pasando. Me lance lo más lejos que pude de él.
-por favor Fernando me estas asustando, me puedes explicar que está pasando y por qué me quieres besar.
Vi la mirada afligida que se formaba en su rostro antes de comenzar a hablar y casi me arrepiento de haber preguntado.
-que no te das cuenta, no vez que ya no soporto esto. No puedo ocultarlo más. Simplemente ya no puedo Stacy, me gustas y siempre me has gustado desde que tenía cinco años y ya no aguanto estar tan cerca y tan de ti y no poder decirte que te quiero, no poder besarte y abrazarte cunado yo quiera. Tampoco soporto que otro idiota pueda tenerte y tocarte como yo no puedo, solo porque somos primos. Ya no aguanto.
Me quede en schok, que acababa de escuchar, ahora sí definitivo esto era un sueño, más de 14 años soñando con este momento y ahora estaba pasando, enserio tenía que ser un sueño.
-q...que...dijiste. Articule tartamudeando.
-¿quieres que te lo repita? Pregunto incrédulo....-dije que te quiero y que siempre te he querido, desde que tenía 5 años.
No puede ser que alguien me despierte y me diga que es real.
-hablas enserio Fer. Pregunte
-claro que hablo enserio jamás había hablado tan enserio. Te amo preciosa y ya no aguanto estar lejos de ti.
Se acercó a mí y me tomo por la cintura mientras juntaba su frente con la mía. -nunca he hablado más enserio y yo sé que está mal somos primos y sé que solo me quiere como e....
Esta vez fui yo la que no lo dejo terminar la frase y los bese enredando mus brazos en su cuello. Un beso suave dulce que creí que duraría por siempre, luego recordé que estábamos en mi cuarto y en cualquier momento podría llegar alguien. Obligue a mis manos con todo el dolor de mi corazón a bajar hasta su pecho y empujarlo.
-¿que... Que pasa? me pregunto asustado. ¿Por qué hiciste eso?
-Fer estamos en mi casa, mi mama o cualquiera pueden entrar en cualquier momento.
El muy idiota soltó una carcajada -de que te ríes idiota dije cruzando mis brazos y frunciendo el ceño.
-no hay nadie en casa. Dijo tomando de los hombros- que no te enteras de nada, tus padre y tu hermana junto con los míos se fueron de viaje y como siempre no nos llevaron. Ven dijo tomando me de las manos mientras me jalaba hasta la cama.-siéntate tenemos mucho que hablar.
-ok, de que hablaremos. Le dije sonriendo.
-enserio, te acabo de entregar mi corazón y tu preguntas de que hablaremos. Necesito saber que sientes por mí.
Me quede mirando sus ojos esos hermosos ojos verdes que durante años me han tenido intrigada, sufriendo por ellos y por todo el, no puedo creer que el de verdad, me quiera, esto es una locura.
-oye Stacy, tierra llamando a Stacy. Dijo pasando una mano frente a mi cara.
-¿qué pasa? Deja de hacer eso.
-como que que pasa, contéstame, necesito saberlo. Me tienes muriendo por dentro Stacy. ¿Me quieres como hombre o solo como tu primo?
-Fer por favor pellízcame y sal de mis sueños.
-no es un sueño muñeca estoy aquí, esto es real. Así que deja de darle vueltas al asunto y dime que sientes lo mismo por mí.
Ya no pude resistirme más y me lance a sus brazos envolviéndolos en su cuellos, capturando sus labios con los míos, no tarde ni un segundo en corresponder a mi ataque y me tomo por la cintura sentándome a horcajadas sobre él. Nuestros labios se fundieron en un beso largo y pausado disfrutando de cada detalle, abrí mi boca dándole acceso a su lengua a entrar en mi boca, nuestras lenguas se enfocaron en una batalla de titanes a ver cuál era la más poderosa, cuando sentí que el aire que había en nuestros pulmones se estaba agotando nos separamos para recuperar el aliento. Saliendo rápidamente de sus brazos corrí a cerrar la puerta de mi cuarto con llave. Pues aunque Fer me había dicho que no había nadie en casa no podíamos correr el riesgo de que alguien llegara a casa sin avisar.
-eres una chica muy lista preciosa, es por eso que me vuelves loco.
-lo sé, soy lo mejor. Dije sonriendo con chulería, y acercándome a él para besarlo nuevamente, rápidamente entendió mis intenciones y me tomo rápidamente por la cintura rodee sus caderas con mis piernas mientras él me pegaba en la pared besándome el cuello, enrede mis dedos en su lindo y sedoso cabello castaño claro, mientras él seguía con su deliciosa tortura besando, lamiendo y mordisqueando mi cuello. Un gemido salió desde lo más profundo de mi garganta.
Eso le dio la pauta para lanzarse al ataque apretando mi trasero, pegando mi sexo contra su creciente erección me hizo gemir de nuevo. Capturando el lóbulo de su oreja para reprimir mis gemidos.
-¡por favor!.... susurre con un hilo de voz.
-por favor que muñeca.
-quiero ser solo tuya guapo. Lo sentí sonreír contra mi cuello al pronunciar ese nombre por el cual lo llamaba desde que éramos pequeños, siempre me había encantado llamarle guapo, porque él siempre fue y será mi guapo.
-espera preciosa tenemos todo el fin de semana.
-si...todo el fin de semana. Pero tenemos que recuperar todo el tiempo perdido. Dije mordisqueando su barbilla un sonido ronco salió de su pecho, mientras bajaba mis manos por lo largo de sus brazos descendiendo por su torso, colocándolas de bajo de su camisa, tocando aquellos músculos que siempre soñaba con tocar, con sentir, morder y lamer todo de ellos por fin lo tenía.
Mientras me llevaba a la cama cargando como un changuito seguimos besándonos, acariciándonos y demostrando todo aquello que habíamos reprimido por tantos años, aunque él un no había intentado tocar mi piel por debajo de mi ropa, sentía como mi piel ardía ante la cercanía que nuestros cuerpos estaban experimentando.
-la espera vale la pena por alguien como tu primita.
-por favor primito, te necesito pronto. Y esas fueron las palabras mágicas, paso sus manos por todo mi cuerpo recorriendo con detalle, cada espacio entre mis caderas, los costados de mi estómago, mis costillas hasta llegar a la v de mis pechos. Levante ligeramente mis brazos para ayudarle a sacar mi blusa dejando escapar un gemido cuando me separe un poco de el para que pudiera sacar la sin problemas.
Cuando logro sacarla se concentró total mete en seguir besando cada parte de la piel que está expuesta ante sus ojos. Sin dejar un solo espacio sin ser consentido por el suave tacto de sus labios, besaba, lamia y mordía toda mi piel haciendo que el espacio entre mis muslos se pusiera cada vez más húmedo y caliente al mismo tiempo.
Mientras yo me concentraba en absorber cada una de sus caricias con mis dedos enterrados en su cabello. Ascendió nuevamente a mi boca con voraz fervor mordiendo mi labio inferior, para tener el acceso libre al interior de mi boca, nuestras lenguas bailaban un mismo son mientras le deshacía cada botón de su camisa hasta que esta llego junto a mi blusa en algún rincón de la habitación.
Me separe un momento de el para recuperar un poco de oxigeno mientras nuestras caricias se hacían más intensas, ninguno de los dos hablaba simplemente disfrutábamos de lo que estaba ocurriendo, si sé que estaba mal a fin de cuentas somos primos pero esto es algo que he deseado desde siempre y por lo visto era mutuo.
Sus hábiles manos najaron al botón de mis vaqueros mientras que los míos fueron al interior de sus pantalones, rosando el delicado bulto por encima de los bóxer, un ligero gruñido escapo desde su garganta y cuando menos lo pensé ya estaba en ropa interior mi ropa estaba regada por el suelo. Intente que las cosas fueran algo más justas así que saque sus pantalones arrojándolos junto a la demás ropa.
Y ahí estábamos ambos solo en ropa interior en mi cuarto, con la casa sola por todo un fin de semana, cuantas cosas podríamos hacer en ese tiempo uuufff, "si el supiera todo lo que he soñado con hacerle me tendría miedo. Lo quiero atar, amordazar y azotar al más puro estilo de las cincuenta sombras de grey". "aunque más bien eso lo debería de hacer el" si tengo una mente un poco pervertida lo sé. Un poco más bien mucho, cállate conciencia nadie te busco...
Mientras admiraba su torso perfectamente trabajado saque sus bóxer dejando al descubierto a su ferviente amigo, que estaba muy bien preparado para la acción que se le aproximaba. No sé cuánto tiempo estuve mirándolo, era perfecto justo lo que me receto mi ginecólogo, naaaah simplemente estaba bastante bueno y era todo mío, al menos por ahora lo que pasara después estará por verse por ahora solo a disfrutar.
-te gusta la vista. Dijo con un sonrisa de medio lado de esas que tanto me gustaban y hacían a mis piernas temblar.
-gusto lo que me receto mi doctor le dije en tono coqueto y con la misma sonrisa arrogante que utilizaba con todos los chicos del colegio.
-mmmmmmmmm. Me parece bien pero aquí hay algo mal.
-así, que está mal según tú Primito.
-me parece que alguien lleva mucha ropa dijo posándose sobre mí, y sacando mi sostén, dejando al aire libre a las gemelas Olsen, (si dije gemelas Olsen, yo las bautice así y que). Para luego tomar el seno derecho en su mano y masajearlo suavemente mientras que al izquierdo le daba suaves caricias con su lengua.
Arquee mi espalda para darle un mejor acceso a mis pechos, mientras una de sus manos se posaba en mis caderas para sacarme las bragas. Cuando las lanzo al suelo con el resto de nuestra vestimenta salto de la cama quedando estático por unos momentos mientras admiraba a la diosa que estaba tendida en la cama, expuesta a su merced y solo para él.
-ahora sí que esto es perfecto. Dijo mientras se acercaba poco a poco a mí, me senté en la cama para ver más de cerca sus movimiento y cuando estaba a punto de ponerme de pie, me detuvo parándose frente a mi dejando a la altura de mi boca, ese bulto impresionante que hace que mi piel ardiera como si estuviera dentro de un volcán a punto de hacer erupción.
Sentí como la sangre fue subiendo a mi cara y aunque no podía verlo sabía que mis mejillas estaban completamente rojas, me miro con una sonrisa que decía, toma lo que quiera nena, "pero en mi cabeza no me planteaba la idea de hacerle un oral, bueno al menos por ahora" porque sí que se veía bastante bien y no sé cómo se sentiría en el interior de mi garganta de seguro que podía llegar a mis intestinos y salir por mi trasero. Si ya se mi mente es bastante retorcida, pero así soy qué le vamos a hacer.
Mi mirada subió encontrándose con esos hermosos ojos que tanto me hacían desvariar y soñar con ellos admirando cada espacio de mi cuerpo que hasta sentí como los bellos de mis piernas en proceso de crecimiento se erizaban. Si soy una exagerada pero eso sentí... qué más da solo sigue leyendo.
Rodee su cintura con mis brazos acercándolo más a mi mientras el posaba sus manos en mi cabeza, no lo puedo creer creyó que le aria un bloow, no manches primito que pervertido que eres. Lo acerque todo lo que pude reduciendo al máximo el espacio entre ambos, levante la mirada y vi como cerraba sus ojos, acerque mis labios a su m*****o y le di un pequeño beso, luego fui subiendo poco a poco repartiendo besos por su abdomen bien torneado, mordisque su ombligo y seguí por sus pectorales besando mordiendo y chupando como él había hecho anteriormente con cada parta de mi cuerpo.
Llegue hasta su boca y le susurre pegada a sus labios..-no sabes cuánto he esperado por esto.
-ya no tendrá que espera dijo mientras correspondía a mi beso, un beso dulce, pero salvaje a la vez, estábamos mostrando lo que ambos habíamos guardado por tanto tiempo y al fin lo íbamos a dejar salir.
Me bajo lentamente hasta la cama sosteniéndome por la cintura mientras yo enredaba mus brazos en su cuello, al mismo tiempo que el besaba, mordida y lamia desde el lóbulo de mi oreja hasta la comisura de mis labios.
Vi como una de sus manos subió hasta la gaveta donde guardaba mis artículos personales (condones, tampones, pastillas anticonceptivas, etc... si soy una mujer muy precavida siempre tengo esas cosas cerca y que.) saco un preservativo y se lo coloco en su m*****o erecto. Tomo mis manos y las llevo arriba de mi cabeza, sosteniéndolas con las suyas, se colocó entre mis piernas, a la vez que seguíamos con la sección de besos y caricias por todos lados.
-estas lista susurro contra mi cuello. Ahogué un gemido mordiendo su hombro, mientras arqueaba mis caderas para recibir a su amiguito, que bastante tiempo llevaba esperándolo.
-más que lista conteste entre jadeos. Sentí como reía contra mi piel.
Fue introduciéndose lentamente en mi interior y a pesar de que ya no era virgen sentí como si fuera mi primera vez, sentía como cada espacio de mi interior era llenado por ese pedazo de carne, disfrutaba al máximo como nunca lo había hecho.
Sentía cada una de sus embestidas como si fuera la primera, deseaba que pudiéramos estar así todo el tiempo, ya no me importaría lo que diría la gente, por mí que les den a todos juntos. Es mi primo si y lo amo no me importa lo que pueda pasar.
Con cada embestida sentía todo mi cuerpo lleno de placer, no tenía ni idea de que se podía sentir esto durante el sexo, pero ese era el punto no estábamos teniendo sexo, estábamos haciendo el amor. Nunca me había sentido igual, mi cuerpo disfrutaba cada beso, cada caricia, cada palabra que susurraba contra mi oído, cada arremetida que Fer daba contra mi cuerpo. Todo eso me llevaba a un estado de placer incomprensible.
No perdimos entre jadeos y gemidos, me alegraba tanto que esto estuviera pasando, aunque debo de admitir que tenía miedo de que todo fuera otro más de mis tontos sueños pero no, era real, cada parte de mi cuerpo me lo decía.
Sentía como mi cuerpo empezaba a temblar al igual que el de Fernando, sus embates se hicieron un poco más duros, haciendo que los dos llegáramos al clímax al mismo tiempo, soltó mis manos y tome su cara, quería que sus gemidos y jadeos fueran míos, lo bese con todo el deseo y pasión con las fuerzas que nos quedaban, después de algo tan maravilloso y placentero como hacer el amor con la persona que amas.