Después de concluír mi incapacidad tuve que regresar al hospital, eran los últimos 15 días que estaría aquí y debía no solo entregar mis expedientes sino más importante aún enfrentar a Noah e informarle de mi decisión además de presentar mi renuncia formal al director, afortunadamente la fiesta anual estaba próxima a realizarse y nadie me prestaría la suficiente atención, me iría en completo silencio, de ese modo era mejor.
- Hola- saludé a Noah antes de entrar a su oficina, él levantó la vista hacia mí y me recibió con una enorme sonrisa, fue de las pocas personas que estuvieron al pendiente de la recuperación en estos diez días que me ausente.
- Vaya!!!...... finalmente regresaste!...... bienvenida, de nuevo!!!- definitivamente estaba feliz con mi regreso y la noticia no le iba a caer nada bien.
- Temporalmente- respondí antes de sentarme frente a él y pude notar su expresión de duda.
- Cómo?!, aún no te han dado de alta?
- Si, ya concluí mi incapacidad pero......pero.....- no había un modo fácil de darle la noticia.
- Pero, qué?
- Renuncié- si definitivamente era mejor ser directa.
- Qué?!- exclamó casi en un grito.
- Si.....como lo oyes, renuncié, solo terminaré el mes y me iré de aquí.
- No.....yo.....no.....no comprendo, qué ocurrió?......Owen te corrió?
- No, esta fue totalmente mi decisión.
- Pero por qué?
- Es mejor así, después de mi accidente comprendí que la situación terminaría por acabar con alguno de los dos y honestamente, yo tenía las de perder.......ya no quiero, ni puedo seguir así.
- No..... pero.....no puedes irte, este es tu sueño y no creo que dejes que te lo arrebate así como así.
- Esto ya no es mi sueño.....ya no me hace feliz, me ha lastimado demasiado.....es mejor que me vaya e intente empezar de nuevo......y créeme lo lamento por ti.
- Por mí?, deberías lamentarlo por ti.
- No, tú me diste la oportunidad de regresar cuando no debías hacerlo y me apoyaste incluso cuando eso significaba enfrentarte a tu familia....... y aún así deseché todo eso.
- Entonces no lo hagas!
- Estar aquí me duele y me lastima, ya no soy una doctora me convertí en una asistente de este equipo y eso no es lo que quiero, si me voy podré empezar de cero y encontrar un trabajo para volver a practicar medicina y eso me hará feliz, eventualmente- expliqué con algo de tristeza pues difícilmente encontraría un hospital tan bueno como este pero era mejor parar ahora.
Noah agachó la cabeza y pareció entender mi predicamento, no pudo más que suspirar y asentir, sé que él no quería que me marchara pero yo ya no quería ni podía quedarme.
- Sería mucho pedir......si me extiendes una carta de recomendación?- eso debía pedírselo al director pero dada nuestra relación aquello era risible.
- Estaré encantado........ conozco algunos hospitales muy buenos y tengo amigos en algunos, si quieres puedo hacer un par de llamadas?- aunque agradecía su ofrecimiento negué con la cabeza, no quería que Owen supiera dónde estaba.
- No será necesario......puedo hacerlo por mi cuenta, pero te aseguro que en cuanto sepa dónde estoy te avisaré- le sonreí para menguar su tristeza y él correspondió aunque no muy convencido.
- Y cuándo te vas?
- El día del evento...... así no habrá lágrimas ni preguntas o innecesarias fiestas de despedida, me iré en completo silencio.
- Deberías reconsiderarlo, aún estás a tiempo..... no te rindas tan fácil.
- No, ya tomé la decisión y estoy segura que es lo mejor......no voy a cambiar de opinión- respondí con mucha firmeza, él quería intentar convencerme pero también sabía que eso sería completamente inútil, él más que nadie estaba consciente que la situación ya no había rebasado así no le quedo más remedio que aceptar mi decisión.
Por los siguientes dias me dedique a trabajar en mis expedientes, Katie comenzó a sospechar que algo no andaba bien pero afortunadamente pude convencerla que mi actitud solo era para evitar toparme con el Chacal, mientras desistía de su acoso.
Owen tampoco regresó al hospital y en realidad no lo culpó pues el rumor de mi caida se extendió rápidamente y por alguna extraña razón, aunque no tan extraña en realidad, todos sospechaban que él tuvo algo que ver y que probablemente no era tan bueno como querían creer, sin embargo, aún contaba con el apoyo de su club de admiradoras que se encargaron de defenderlo a muerte.
Y muy a mi pesar tuve que dedicar mi tiempo libre, que prácticamente era casi todo el día dado que solo ayudaba en dos o tres cirugías a la semana, todo gracias a los efectos secundarios de la intromisión de Owen en mi vida, a buscar trabajo envié varias solicitudes y afortunadamente conseguí varias entrevistas, la parte complicada de eso era responder a la inevitable pregunta del por qué dejaba el mejor hospital de Chicago, había considerado muchas posibles opciones pero al final decidí decir la verdad, me limitaba a responder que tuve roces con el presidente del hospital por un asunto privado que desgraciadamente se llevó a lo laboral, asumí que la culpa fue de ambos, nunca tuve la intención de hablar mal de Owen, sin importar que eso pudiera facilitarme las cosas.
Desde luego eso causo reacciones encontradas y sabía perfectamente que dificultaba mi búsqueda pero no era de las personas que mintieran, preferia enfrentar las miradas inquisitivas a contar una absurda historia, la verdad podría saberse tarde o temprano y no era bueno tener la imagen de mentirosa sobre mis hombros.
Finalmente la última semana había llegado para mi, todos en el hospital andaban vueltos locos con el evento anual que estába próximo a celebrarse, para mí en realidad no era nada del otro mundo, había acudido fugazmente los años anteriores por mero compromiso pues era la ocasión perfecta para reunir en un solo lugar el ego de todos los médicos del hospital, pero ahora ese evento me serviría para pasar desapercibida y desaparecer de este lugar sin explicaciones, no tenía intención de que todos se enteraran lo realmente me unía a Owen.
Por lo que mi prioridad en este momento fue presentar mi renuncia a tiempo, desafortunadamente no pude hacerlo con el doctor Campbell, como marcaba el protocolo, él estaba de vacaciones así que no tuve más opción que dejarle esa tarea a Noah.
Si bien aún no tenía trabajo, el tiempo que Owen y yo pactamos casi llegaba a su fin, y dadas mis condiciones la única alternativa era regresar a Iberville, al menos ahí tenía un trabajo asegurado en la clínica y un hogar al cual llegar, desde ahí podría buscar un buen trabajo con la esperanza que no demorara mucho.
Y así la semana estaba por concluir, mi trabajo se volvió bastante monótono gracias a la fiesta de este sábado, escuchar a todos tan emocionados era incomprensible para mí y desgraciadamente una de ellas era Katie.
- Entonces si vas a venir, verdad?- me preguntó mientras bajábamos en el elevador al terminar nuestro turno, yo venía de entregarle mi renuncia a Noah y ella de terminar una cirugía.
- No lo creo, es mi noche libre......no debería pasarla aquí, además no tengo ánimos- y era cierto mi tristeza se estaba volviendo más pesada conforme todo llegaba a su fin.
- Justamente por eso deberias venir, qué haces en tu casa sola y deprimiendote?- cómo explicarle que estaria terminando la mudanza, algo que diariamente había implicado lágrimas al tener que empacar todos esos recuerdos que Hope y yo compartimos.
- No verle la cara a el Chacal- fue la mejor excusa que encontré para no entristecerla con mi partida.
- No creo que venga, no ha venido en los últimos años, llevó cuatro años aquí y nunca se ha presentado.
- Y crees que este año sea igual?, yo lo dudo, seguramente si cree que voy a venir, él también lo haga....no se perdería otra oportunidad de acosarme y avergonzarme.
- Pero ya ha dejado de molestar.....de hecho ya ni siquiera asoma las narices por aquí.
- Aún así..... prefiero no arriesgarme.
- Probablemente ya se cansó además no puedes ocultarte de él para siempre.
- Honestamente lo preferiría, así evitamos innecesarias confrontaciones en las que alguien termine hospitalizado- ambas sonreímos por mi respuesta y me dolió saber que serían las últimas conversaciones que tendría con mi amiga.
- Y por eso deberias venir a la fiesta......para que vea que no puedo intimidarte.
- Por qué perder la bonita costumbre?!- respondí con sarcasmo pues Owen ya había logrado intimidarme al grado de conseguir que huyera como una vulgar delincuente.
- Incluso alguien como tu necesita distraerse...... además puedes conocer a un gran cirujano y casarte con él.
- Ya conozco a todos los cirujanos de este hospital igual que tú.
- Por favor, ven.....hace mucho que no nos divertimos, si?- Katie me tomó del brazo y me brindo una tierna mueca, francamente no quería hacerlo pero quizas si solo hacia acto de presencia como otros años y la dejaba cuando ya estuviera divirtiéndose sería más que suficiente, así que asenti para que pudiéramos dejar el tema por la paz- perfecto te veo mañana......no faltes.
Ahora tendría que averiguar en que caja había guardado mis vestidos, no tenía pensado gastar un solo dolar mientras no tuviera trabajo, era peligroso e innecesario pues oficialmente estaba en régimen de austeridad total.
Llegué a mi casa, tenía que terminar mi mudanza ya que el domingo a primera hora regresaria a Iberville a enfrentar a mis amigos y hacerlos participes de mi actual situación, algo que había estado evitando, y no era lo único, también había estado evitando guardar las cosas de Hope y sin embargo, ya había llegado la hora así que comencé por su ropa, desgraciadamente resultó peor de lo que creí, tenía un extraño presentimiento de que no debía hacerlo, eso sin mencionar lo doloroso que era reducir todo a simples cajas.
Era una mujer de ciencia y en realidad nunca creí en eso que la gente llamaba premonición y quizás nunca lo haría pero por ahora necesitaba rendirme a ese impulso, por lo que dejé sus cosas tal y como estaban, lo retrasaría hasta el último segundo esperando un milagro.
Al día siguiente consideré seriamente cancelarle a Katie, en realidad no tenía humor de ir pero ya que sería nuestra última noche al menos le daría ese gusto por lo que comencé a arreglarme, saqué el primer vestido que pude encontrar en una de las cajas, lo había utilizado el primer año pero quién se iba a dar cuenta.
Era un vestido largo bastante simple color azul rey, de mangas 3/4, escote en v y con una apertura en la pierna izquierda que llegaba ligeramente arriba de la rodilla, nada del otro mundo; mi cabello lo recogí en una cola alta, maquillaje sutil y gloss color coral, un arreglo sencillo y lo suficiente para no llamar la atención y que se centraran en el resto de las mujeres que si se arreglaban con ese objetivo.
Recogí mi bolso y me dirigí al evento, este año se llevaría a cabo en el edificio de investigación, toda la planta baja fue dispuesta para la elegante gala que año con año servía como agradecimiento al personal ademas de ser un medio para recaudar fondos.
Llegué directamente y Katie ya estaba desesperada esperando en la entrada, ella si iba arreglada con toda la intención de conseguir pareja y ese vestido rojo dejaba muy pocas dudas.
- En serio empecé a creer que me dejarias plantada- dijó después de un efusivo abrazo.
- Te lo prometí, no es verdad?- asintió muy feliz ante mi respuesta mientras me tomaba del brazo y caminábamos al interior.
El lugar lucia muy elegante, un par de finas cortinas color rojo con cordones dorados nos dieron la bienvenida en la entrada principal, las luces colgadas de un extremo a otro de los balcones de los pisos superiores le daban un toque muy íntimo, una discreta pista fue dispuesta en el centro del lugar y enfrente de una pequeña tarima dónde supongo se darían los habituales discursos, las mesas altas fueron distribuidas a lo largo de la estancia, al igual que diversos cuadros en tripié con los logros más importantes del año obtenidos por el hospital se colocaron a lo largo de los costados, y desde luego no podía faltar el gran letrero gigante tipo espejo color dorado con luces posteriores colgado en la pared del fondo que nos daba las "Gracias".
Los meseros no tardaron en comenzar a circular por el recinto llevando copas de champagne y aperitivos muy elegantes, y todo eso me hizo pensar que sin saberlo esta era mi fiesta de despedida, por lo que me alegré de haber venido después de todo.
La conversación con Katie y un par de compañeras de cirugía fue interrumpida cuando la doctora Johnson, en representación del ausente doctor Campbell, nos llamó la atención desde la tarima golpeando su copa ligeramente con su costoso anillo.
- Bienvenidos a todos y gracias por acompañarnos esta noche en la que tenemos el privilegio de celebrar los logros que nuestro amado hospital ha tenido a lo largo del año, todos ustedes son parte esencial de esos galardones- con su mano señaló los tripié- que nos han llevado a ser el hospital número uno del estado y uno de los diez primeros en todo el pais- los aplausos no se hicieron esperar, inundando la estancia- pero......pero parte de ese logro también corresponde a nuestro distinguido presidente y a su respetable familia que año con año nos apoyan en la búsqueda de la excelencia......por favor démosle la bienvenida a nuestro queridísimo presidente, el señor Owen Danworth- qué diablos dijó esta mujer?, me pregunté mientras detenía mi copa contra mis labios y abría mis ojos con incredulidad- y a su apreciable familia.
De nuevo todos comenzaron a aplaudir mientras uno a uno subían los miembros de la familia, primero lo hizo la abogada que estuvo aquel dia que perdí a Hope, la tal Jenna, detrás Noah hacia acto de presencia, después subió la mujer que ví un par de ocasiones y era ella quien llevaba a mi bebé en brazos y finalmente subió Owen al estrado caminando directamente hasta el micrófono mientras el resto permanecia atras de él.
- Gracias doctora Johnson por tan amables palabras y es cierto, este hospital ha representado un gran orgullo.....- el hombre comenzó su discurso.
- Wow, es muy guapo!!- expresó Katie a mi lado ganandose mi mirada de molestia- lo lamento!- respondió agachando la cabeza, pero era cierto, aunque me molestara reconocerlo era muy atractivo y hoy se veía además muy elegante con ese fino traje color n***o de tres piezas.
Sin embargo, toda mi atención se centro en mi pequeña Hope, mi niña se veía hermosa con su lindo vestido de tul color azul rey, por una feliz coincidencia era casi el mismo tono que el mío, llevaba su pelo trenzado alrededor de su cabeza y sujeto con un moño del mismo tono del vestido pero lo que más llamó mi atención fue su carita, Hope seguía con el ceño fruncido todo el tiempo y para nada se veía feliz.
Instintivamente dí un paso hacia el estrado pero Katie me detuvo de la mano con fuerza, volteé mi vista suplicante hacia ella pero en respuesta a mi silenciosa petición solo negó con la cabeza, tuve que hacer acopio de todas mis fuerzas para no correr a abrazar a mi pequeña, sabía que mi amiga tenía razón y no era correcto.
Obviamente tampoco pude evitar darme cuenta que las personas que llegaron a conocerla empezaron a voltear en mi dirección y los cuchicheos no se hicieron esperar, supongo que todos tenían la misma pregunta en mente, fue evidente para mi como me miraban con una mezcla de confusión, intriga y reproche, después de todo, como la misma Katie dijó, todos conocen a la familia y llevaban bastante tiempo aquí en la ciudad, algunos toda su vida, para conocer de sobra la historia de la hija de Owen.
- Sera mejor que me retire- le dije a Katie al saber como todos me veían y que la atención de la mayoría ya no se centraba en nuestro anfitrión, incluso Owen ya me había distinguido entre los asistentes y me miraba fijamente con el ceño fruncido.
- No, por qué?- Katie me detuvo del brazo rápidamente.
- Por favor.....- ella me miró con tristeza y ladeó la boca intentando comprenderme.
Estaba a punto de irme cuando todos aplaudieron, algunos con duda, pero todos lo hicieron cuando Owen concluyo su discurso.
Katie asintió y dí un par de pasos cuando la doctora Renner, jefa de residentes, se acercó a mí.
- Cybill......la niña que está con Emma Danworth, es....es....es.....es Hope?!- me preguntó sumamente consternada.
- Si- respondi en un susurro, obviamente era inútil negar lo evidente después de todo ella conoció y hasta interactuó con Hope en más de una ocasión.
- Pep.....pep..... pero..... pero cómo?!- parecía incapaz de aceptar mi respuesta, probablemente creyó que era un juego de su mente o una broma de mi parte.
- Cosas del destino.....ya ve......si me disculpa- repuse alejándome rápidamente pues me dí cuenta que ya venían hacia mí más curiosos en busca de respuesta.
Me apresuré a salir directo al "baño", al menos eso creyeron todos, ya que más bien me apresuré a subir y perderme un rato en los pisos superiores, me encerré en una de las áreas para poder llorar tranquila y alejada de las incesantes y dolorosas preguntas.
En medio de mi llanto me enojé y me reproche por haber venido a este lugar, ver a mi pequeña Hope despertó todos mis recuerdos y el gran amor que iba a tener por ella siempre, debí sospechar que Owen podía venir y si tan solo me hubiera apegado a mi plan todo esto se pudo evitar.
No sé cuánto tiempo paso ya que mi vista se quedó fija en un lugar mientras mi llanto se consumia paulatinamente, cuando me dí cuenta que era momento de irme y tendría que salir por la puerta de atrás para eludir a los chismosos.
Bajé las escaleras discretamente, afortunadamente para mí las personas ya estaban departiendo cordialmente, quizas en alguna de esas charlas o en muchas, yo era el tema central sin embargo por primera vez me alegré de haber renunciado pues ya no iba a tener que contar mi historia, nadie volvería a saber de mí.
Llegué hasta el corredor trasero, donde también se había dispuesto un área para fumadores pero en la cuál aún no había nadie, dí un par de pasos mirando hacia atrás para cerciorarme que ninguna persona se diera cuenta de mi huida cuando accidentalmente choque con alguien.
- Lo lamento- me adelanté a responder girándome para ver a la persona.
- Oh no te preocupes- la joven mujer respondió amablemente.
- Mamiiiii!!!!- gritó Hope muy feliz al verme.
Yo no me había dado cuenta que acababa de chocar con Hope y su cuidadora, la mujer que siempre estaba con ella, mi pequeña rápidamente intento abalanzarse hacia mí tratando de dejar los brazos de la joven.
- Lo lamento, conoces a Bailey?- cuestionó la mujer mientras intentaba contener a la niña, yo intenté responder pero ni un sonido emitían mis abiertos labios, pues en primera no sabía que decir y en segunda solo podía ver a mi hija- conoces a esta mujer?- le preguntó entonces a Hope.
- Es mi mami!!- gritó orgullosa.
La joven me miró de arriba a abajo detenidamente intentando escudriñar mi verdadera personalidad mientras Hope seguía en su empeño de llegar hasta mí, en cambio yo acercaba mano hacia ella aunque me detenía en el último segundo y la terminaba llevando hacia mi boca tratando de ahogar mis lágrimas para no entristecerla.
- Ahhh tú eres la mujer que cuidó a Bailey y con quién hablé el otro día?- cuestionó pero solo obtuvo una mueca como respuesta- ya......soy Emma Danworth, tía de Bailey y hermana de Owen.....mucho gusto- me extendió la mano para saludarme, gesto que me sorprendió pues en teoría yo era la responsable de la mayor tragedia de la familia y creí que todos ellos me odiaban.
- Cyb....Cy.....Cyb..... Cybill- dijé finalmente conteniendo el nudo en mi garganta.
- Un gusto Cybill....... Bailey siempre pregunta por ti- volteé a ver a mi niña agradeciendo que aún pensará en mí.
Mi respuesta de nuevo fue una fingida sonrisa que a Emma le causó risa, pero por el momento era lo único que podía hacer, ella parecía más relajada que su hermano y no me veía de la misma forma que él lo hacía.
- Trabajas aquí?- me cuestionó.
- Trabajaba......hoy es mi último día- respondí sin quitarle la vista de encima a mi Hope que seguía empecinada en llegar conmigo, de pronto el celular de Emma comenzó a sonar y absurdamente para mí me extendió a la niña, dejándome atónita.
Pero sin pensarlo la recibí y la abracé con fuerza, Hope me respondió de la misma manera, sin duda mi pequeña me había extrañado pues se aferró a mí rápidamente.
Emma dió un par de pasos para responder su llamada mientras Hope y yo nos rencontrabamos felices por éstos últimos minutos de felicidad.
- Mami!!!- gritó feliz de la vida- ya vamos casa?- preguntó muy sería.
- No, no podemos.
- Po qué?
- Bueno...... porque.....yo tengo que hacer un viaje y tú no puedes acompañarme pero mientras regreso Emma te va a cuidar, si?- que más podia decirle?, ella aún no iba a comprender la situación y solo terminaría alterandola.
- Pero yo quiero ir a casa contigo!!- su hermoso puchero me enternecio.
- No es posible.......por eso le pedí a Emma que te cuide y juegue contigo, eso te gustaría?
- Si.....ella es bonita y cae bien.....es divirtida!- tomó con sus manitas mis mejillas.
- Te gustaría seguir jugando con ella?
- Si!- me encantó su respuesta, al menos tenía a alguien con quién distraerse.
- Bueno, entonces así será.
- Y mami, cuándo vas volver?- qué podía responderle?, siempre procuré hablarle con la verdad y ahora no quería mentirle más, así que me límite a abrazarla, Hope escondió su cabecita en mi cuello y me sujetó con su mayor fuerza.
Emma regreso con nosotras, afortunadamente, evitandome la incomodidad de inventar una absurda excusa, nos miró con una dulce sonrisa y comprendí que la quería de regreso.
- Podrías quedarte con ella unos minutos?- Emma me preguntó sorprediendome, supuse que lo que menos querían era que estuviera con Hope.
La miré tratando de dilucidar si estaba hablando en serio, además de cuestionarle si se sentía segura de tomar esa decisión, francamente sabía que no eso no le iba a caer nada bien a Owen.
- No saldrás huyendo con ella o si?- cuestionó a modo de broma.
- No.....no.....no- Emma me sonrió y me guiñó el ojo dándose la vuelta y sin más, caminó hacia el evento.
Me quedé ahí en medio del jardín con la pequeña en brazos, arrullandola y disfrutando nuestro corto reencuentro.
- Mami.....vamos al jardín si?- me preguntó muy contenta, lo dudé por unos segundos pues sabía que ella quería ir al jardín trasero donde solíamos jugar pero eso tal vez levantaría sospechas de que me la había llevado- vamos, por favor!!!- me miró haciendo ojitos, lo cuál solia hacer para convencerme, sonreí por su actur y asenti a su petición de cualquier modo aún estaríamos en el hospital y no habría ningún inconveniente, no?
Mi Hope ya sabía caminar pero decidí llevarla en brazos, y a diferencia de otras ocasiones en donde ella insistía en bajar y correr por doquier, ahora parecía muy feliz de estar en mis brazos y yo lo estaba aún más por lo que recargue mi mejilla en la de ella después de darle un beso en sus rozados cachetes; solo la bajé hasta que llegamos a nuestro lugar para que corriera a ver sus flores, al menos eso pensaba ella, aunque técnicamente ahora sí le pertenecían, al fin de cuentas su papá era el dueño.
- Ya crecieron mucho!!!- repusó feliz al ver el pequeño rosal que descubrimos recien llegamos a Chicago y a éste hospital, era un rosal bastante débil en aquel entonces pero ella me pidió que le cantara para que creciera y para Hope eso pareció funcionar así que las terminamos adoptando.
- Si, ya crecieron igual que mi bebé!- me agache a su altura y la rodeé con mis brazos.
- Vamos a llevarlas a casa.
- No podemos porque aquí están felices.
- Pero cuando ya no estés, quién va a cantar?
- Ohhhh, pues tú tendrás que hacerlo......puedes decirle a Emma que te traiga aquí y así ambas les cantarían.
- Mmmm, no, ella no sabe la canson que les gusta.
- Puedes enseñarsela.
- No, solo lo hace mami!....pero cuando vuelvas vamos a verarlas.
- Verlas!- le aclaré y ella volvió a sujetar mi cara- pero podemos tomarnos una foto juntas para no olvidarlas, te parece?
- Siii.....foto!!!- repuso contenta pegando pequeños brinquitos de felicidad.
Saqué mi teléfono y nos colocamos con las hermosas rosas a nuestras espaldas, la abracé y Hope recargó su cabeza en mi mejilla con una sonrisa, yo no podía sonreír por el llanto que se acumulaba debido a la inevitable despedida pero si esta iba a ser nuestra última fotografía, tendría que ser memorable así que le dí un beso en la mejilla y capturé la imagen.
- Veamos que tal quedó- Hope tomó mi teléfono muy decidida y admiró la foto- qué dices, te gusta?
- Otra.....si?- asenti y repetí la acción, pero ahora ambas pusimos una enorme sonrisa mientras nos abrazamos y tomé una perfecta fotografía- a ver....a ver.....- pidió muy emocionada.
Sonreí viendo su linda carita tratando de capturar en mi memoria cada uno de sus rasgos mientras ella estudiaba la imagen con mucha concentración, le dí un dulce beso en la mejilla para avisarle que era momento de regresar a dónde Emma nos había dejado cuando alguien me la arrebato intempestivamente.
Me levanté rápidamente para recuperarla cuando me quedé petrificada al descubrir quién era la persona que la alejó de mí, Owen la tenía en sus brazos y la sujetaba con desesperación, pude ver la preocupación en su semblante mientras la abrazaba y besaba.
- Qué car.....- Owen volteó a verme cambiando radicalmente su mirada, ahora tenia odio en sus ojos y me lo expresó furioso pero detuvo su evidente insulto cuando recapacitó en Hope- qué pretendía?
- Lo siento Owen, fue mi culpa- Emma llegó unos segundos después y también lucía bastante asustada.
- Contigo hablaré después........usted qué pretende?, no fueron suficientes dos años?- cuestionó muy furioso apretando los labios a cada palabra.
Guardé silencio, no había nada que pudiera decir para convencerlo, después de todo resultaba inútil cualquier tipo de explicación además lo único que ahora me preocupaba era lo mucho que Hope peleaba con su padre, su carita volvió a tener un semblante de molestia y ya comenzaba a llorar, era claro que no quería estar con ese hombre.
-Mami.....mami.....mami!!!- Hope comenzó a gritar y llorar con desesperación, pero él solo la abrazó nuevamente y se alejó, lo último que ví fue a mi niña extendiendo su brazo hacía mi, llorando casi en un grito pero ya no podía hacer absolutamente nada.
- Yo lo.....lo..... siento- Emma se disculpó antes de seguir a Owen.
Me agaché a tomar de nuevo mi celular y sujetarlo contra mi pecho, estos eran los últimos recuerdos que tendría de ella y esos ni siquiera Owen me los podría quitar.